... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

El Segundo Cofre del Hombre Muerto

(Puedes leer este relato sin haber leído el primero. No obstante, si no lo has hecho, para entenderlo en su totalidad te recomiendo que leas antes El Cofre del Hombre Muerto).

foto: "Grito nº 3". Oswaldo Guayasamín. 1983.


música: Yann Tiersen.

- Señora, traigo otra entrega a nombre de su hijo.
- Pero... ¿cómo es posible? Ya vio usted lo que ocurrió cuando abrimos el cofre. Mi hijo está muerto, le dimos sepultura el pasado lunes. ¿Quién podría enviarle cosas a un muerto?.

Ambos se quedaron mirando el paquete, era un segundo cofre más pequeño que el primero que había recibido el escritor muerto.

- ¿Sabe usted quien lo envía? - preguntó la mujer.
- No.
- Pase, por favor.

Pusieron el cofre sobre una mesilla frente al sofá y se sentaron uno junto al otro, poniendo las manos sobre sus rodillas, como esperando algo, como en su día hizo el escritor muerto ante el primer cofre. Entonces, las figuras de los dos escritores muertos, abuelo y nieto, irrumpieron en la estancia. Etéreas, flotantes. Caminaron en silencio hasta la mesilla y cuando estuvieron junto al cofre rompieron el sello de la tapa y la levantaron con suma delicadeza.
Un perfume indescriptible se adueñó de la sala y la mujer reconoció el olor de las manos de su hijo muerto. Porque todavía lo tenía metido en ella, porque recordaba cada una de las caricias que él había dejado en su cara, sus abrazos... sus besos.

Entonces el hijo muerto miró dentro del cofre y cuando vio lo que allí había comenzó a abrir tanto los ojos que su madre temió que se descolgasen de sus cuencas. De ellos rodaron dos lágrimas de sangre lacradas con los pétalos de las brassicas blancas que él envió a una mujer que nunca más pudo ver. Luego abrió la boca de golpe en una mueca retorcida y horrible, oscura. Y de ella salió un alarido grotesco y negro como una noche sin luna ni estrellas. Reventó tímpanos y cristales, y antes de que su eco se apagase, el escritor muerto volvió a expirar otros 21 gramos y su cuerpo se evaporó con su alma, para siempre.

El primer escritor muerto le acercó el contenido del cofre a su hija. Le dio un beso en la frente y se fue por donde había venido.

Y el segundo cofre contenía lo siguiente:
- Dos sobres de unas Cartas de Amor que su hijo había escrito a una mujer. En ellos no estaban las cartas, sino que había regalos que el cariño del escritor le había hecho:
- Unas fotos de recuerdos del escritor muerto, cuando era pequeño.
- La libreta manuscrita que guardaba el olor de las manos del hijo muerto. Y entre ese olor... unos pocos cuentos y sueños.

- En los sobres está escrito el nombre de la mujer. Es como su abuelo - dijo la madre -, el escritor de cartas de amor.
- Pero... ¿por qué esa mujer devuelve estos regalos? ¿Por qué? - y el mensajero se marchó sin encontrar respuesta alguna.

Al cabo del rato la madre del escritor muerto dejó de llorar y comenzó a oír un sonido, rítmico, sordo y persistente, como escondido. Provenía del segundo cofre, de modo que echó una ojeada de nuevo y, al fondo, en un rincón, pudo ver algo más que su hijo muerto había regalado en vida, lo que se había arrancado del pecho hacía un tiempo: su corazón, aún latiendo, sanguinolento.

(en breve... La Libreta Roja del Hombre Muerto)

36 Comentarios | Escribe el tuyo:

Angel 12/8/08 8:21  

Ains... no mas imaginarlo toda la historia es un poco tétrica, pero engancha mucho..

dintel 12/8/08 8:23  

Bonita metáfora del dolor o ¿es del amor?, es que van tan juntos que ya no distingo.

Mita 12/8/08 8:47  

Espero la continuación...gracias.

Raúl 12/8/08 10:02  

Como figura literaria, el cofre, el interior de un cofre, supera la condición de misterio y se convierte casi en un código críptico para quien lo lee.

DianNa_ 12/8/08 10:40  

Yo estoy sin palabras... no creo que pueda expresar lo que siento , así que simplemente observo y te hago compañía... anda, aparta y déjame un laíto, jomío.

No espero un fin de esta historia, estas cosas no se acaban, simplemente es que acaban por verse de otra manera.

Anda, que si eres bueno, te llevo a la playa y te compro un polo :))

Besos y que las musas no te abandonen, al menos no todas ellas...

Magnolia de Acero 12/8/08 16:59  

El cofre, aún abierto, me parece misterioso. Me dan ganas de requetemirarlp, olerlo y oírlo.
Y ese corazón arrancado del pecho... ¡Buf!
Y la madre lo vive todo con una normalidad pasmosa... ¡Me ha enganchado este cuento!

un saludo

Ayshane 12/8/08 17:25  

Muy bueno escritor... ¿cómo no iba a serlo siendo tú quién eres?

Mi más sincera enhorabuena...

Besitos guapo!!!

Nayuribe 12/8/08 17:28  

A mí también me gusta lo que leo por aquí...
Besos

Arcángel Mirón 12/8/08 19:34  

¿La libreta roja revelará más secretos?

India 12/8/08 19:41  

Tiene enganche, al menos a mí me ha enganchado ;) Celebro con gran entusiasmo que la libreta sea Roja ;) mi color preferido e igual a una de mis libretas jeje... Esperaremos a ver que se dice este hombre en esa libreta

Un abrazo

AdR 12/8/08 20:46  

Ángel, sí, es tétrica y algo gore... no sé si el romanticismo se ha llevado al límite. Supongo. Pero me gusta que enganche, no sé si el final será digno... Abrazos.

Dintel, siempre das en el clavo. Besos

Mita, el día 16 muy muy temprano :) Gracias a ti por leerme. Besos

Raúl, por eso lo elegí y no un simple paquete de correos :) Porque lo que recibe el hombre muerto son sus tesoros, y esos van siempre en cofres ¿no? Abrazos.

Dianna, me vale con que sientas, sin expresarlo :) ¿Te dejo un lado y abrimos la libreta roja? Dentro de poco se abrirá.

Tengo musas infinitas :)
Gracias por el polo :) Besos

Magnolia de Acero, todavía queda más :) A mí los cofres y las cajas de cuentos me parecen misteriosos incluso abiertos, como a ti. Por eso los elegí para el cuento.

La madre lo vive como en silencio, como los amores verdaderos se viven :) Besos.

Ayshane, todavía queda una parte... no sé si te seguirá gustando :) Gracias y besos.

Nayuribe, quédate que resta otra parte. Besos.

Arcángel Mirón, esa libreta tiene el secreto para la madre :) Pero no ahondará en cada uno de los objetos. Eso os lo dejo a cada uno de vosotros. Besos.

India, celebro que enganchen las historias reales. Me gusta el rojo y el negro para las libretas, las mías son así, de PaperBlank, de Moleskine... sí que dirá algo ese hombre en su libreta :) Besos

emma woodhouse 12/8/08 21:41  

divino mío....

estoy de vuelta... con mis "neuras" jaja...

besoooooos!

veinteañera 13/8/08 0:02  

¿Por qué le late el corazón? Si esta muerto. A los muertos que yo conozco no les late el corazón... ^^

Besos!!!

Nenita 13/8/08 1:24  

Pero si le dieron sepultura es que ya por fin murió de verdad, no como en la primera parte que estaba muerto en vida, no?

Entonces volvió en alma, aunque no en cuerpo, a ver que había en el segundo cofre...

Cada una de las cosas que traen los cofres no son acaso pedazos del escritor muerto? pedazos que le fueron arrancados del alma y quedaron después perdidos, vivos como estaban, en algún lugar. Podría ser que nacieran en él, se dispersaran y ahora vuelven a su orígen. Pero no sé quién se lo envía, quizás la vida misma...

No sé, me faltan muchas piezas, pero estoy enganchada. Espero que finalmente pueda recomponer este puzzle.

Muy interesante. Besos.

santiago 13/8/08 3:03  

querido amigo, después de un tiempo de vacaciones, otra vez me engulle tu lectura
un abrazo

Perséfone 13/8/08 3:23  

Que bueno. Me encantó tanto esta parte como la anterior(muchas gracias por facilitarnosla por cierto).

Un abrazo muy grande.

Ayshane 13/8/08 10:20  

quillo!!!!!! que tienes algo en mi rinconcitooo!!!!

besitos guapo!!!

DianNa_ 13/8/08 10:30  

Vine a "sentir" y a dejarte mis besos de buenos días, amigo :))
Voy a hacer un gazpacho fresquito, si gustas ya sabes y tortilla patatas :)

Espero la gran apertura de esa libreta...

Un achuchón , shikillo

el angel de las mil violetas 13/8/08 20:40  

seguiremos enganchados por aqui y leyendote a ratos.
Besos.

ISOBEL 13/8/08 21:56  

ahora al volver he visto, que la magia te acompaña, pero también me dio la sensación de que necesitas un abrazote, en este caso van uno dentro de otro como mi matriusca del beso de klimt.

AdR 13/8/08 22:18  

Emma W., no creo que tengas neuras, ahora iré a comprobarlo. ¿Qué te parece el relato? Besos

Veinteañera, ¿Qué encierra el corazón de un escritor enamorado? Algo que incluso después de muerto tres veces todavía permanece...

Su pasión.

Me gusta que te hayas centrado en eso. En ese símbolo.

Besos.

Nenita, eso es :) volvió en alma junto a su abuelo (el primer escritor). Estás en lo cierto, el contenido de los cofres son pedazos del escritor pero... ¿arrancados? No lo creo :) Hay una mujer que se los envía ¿no? En los sobres viene el nombre de una mujer ;)

Espero que puedas recomponer el puzzle, el relato acaba el día 16, pero espero que continúes enganchada :) Muchas gracias. Besos.

Santiago, y yo me alegro :) de que hayas estado de vacaciones, de que te pases por aquí y de que sigas escribiendo. Un abrazo.

Perséfone, muchas gracias a ti por leerme, espero que también te guste la tercera parte :) Besos.

Ayshane, voy amiga :) Lo recojo y hago algo con él :) Besos

Dianna, ¿Has venido a sentir? Espero que lo hayas conseguido. El gazpacho y el salmorejo me los bebo como agua... y la tortilla ni te cuento.

El día 16 hay apertura... incluso con foto. Muchos besos.

El ángel..., Bienvenida a Scriptoria :) Espero que te siga gustando todo lo vas a leer.
Besos.

Isobel, me quedo con esos abrazos, tienes mucha razón con eso de que los necesito, en realidad cada palabra que escribo, en cierto modo, es un abrazo que se me escapa. Gracias por devolvérmelo así. ¿Cuando pondrás algo nuevo en tu blog? :) Besos

Caída de las estrellas 13/8/08 22:32  

Qué tristeza...

PD: cada vez que rías o des palmadas, las hadas revolotearán a tu alrededor ;)

DianNa_ 14/8/08 2:23  

Si me despisto, me avisas, que a veces se me va la bola...

Claro que siento, incluso te diría que padezco, pero seria quizás visto como intentar coger protagonismo y no es eso, es simplemente empatía.

Mañana, ya me dirás qué quieres comer, yo no sé hacer salmorejo, pero el tumbet, es un lujo :))

Besos nocturnos, shiki ^^(..)^^

39escalones 14/8/08 8:43  

Dolor y amor como dos caras del mismo placer o sufrimiento. Buena dupla, AdR.
Abrazos

La interrogación 14/8/08 15:37  

Pues es tétrico y romántico y ameno... me ha encantado!!!

Saludos

laura 14/8/08 23:01  

Me encanta esta historia, estoy intrigada, estaré al tanto para la siguiente. ;)
Muchas gracias por tu comentario, me ha agradado mucho, dentro de poco comenzaré a publicar.
Me gusta tu blog.
Un saludo.

Trini 15/8/08 9:12  

Sin palabras me dejas...

Quizá, en el momento en que regaló el corazón, comenzó a perder gramos el escritor muerto.
Mal hecho, un corazón se puede abrir, prestar, apoyar a otro corazón, pero, regalarlo...

Un abrazo

AdR 15/8/08 10:19  

Caída de las estrellas, es triste pero necesario escribir y contar este cuento.

P.D.: tendré que dar muchas palmadas :) Besos

Dianna, entonces empatizamos con los mismos sentimientos. Yo sé que tú llegas a ver lo que padezco. Gracias. Besos.

P.D: Yo como de todo, amiga :)

39escalones, gracias. El dolor y el placer de amar van unidos. Este cuento son sólo las consecuencias. Un abrazo.

La interrogación, lo celebro :) Queda... el final. Besos y me alegro por tu vuelta después de tanto tiempo.

Laura, Bienvenida a este "mundillo" y a Scriptoria. Espero que te desenvuelvas con soltura. Esperaré esas publicaciones. Mucha suerte :) Saludos.

Trini, sí, mal hecho regalarlo. Ese corazón del cofre es un símbolo de lo que se puede llegar a hacer por amar ¿no?, de la pasión. Besos

ESTA NOCHE SOBRE LAS 00:00...
LA LIBRETA ROJA

Isoba 15/8/08 13:01  

¡Vaya! encuentro a alguien a quien también le gusta hacer cuentos.
Mis saludos desde un lugar bajo el sol y
más vale sola que mal acompañada.
(mis blogs)

Me vendré con más tiempo para leerte.

Mis saludos.

verdial 16/8/08 10:33  

Tal y como suelo hacer en los libros, no leo un capítulo sin haber leído primero el precedente.

Creo que este hombre no está muerto. Tal vez esté matando etapas de su vida.

Besos

AdR 16/8/08 15:18  

Isoba, Bienvenida a Scriptoria. ¿Tú también escribes cuentos? Echaré un vistazo cuando tenga tiempo. Vuelve cuando quieras. Saludos.

Verdial, acertaste... :) aunque más que matar lo que hace es sufrir la muerte de las etapas de su vida. Besos.

Σ=o) Pau 18/8/08 4:25  

Solo una madre puede ver cuando dolor nos causa un recuerdo y ese cofre se siente como si estuvieras abriendo el corazón de aquel hombre muerto. Se siente triste, no sé tu dices que aveces tus lágrimas caen cuando escribes.... aquí siento que hay unas cuantas y me estremece.

besos ronroneados en mi abrazo

pd: perdona pero me quedaron las palabras de tu respuesta a Isabel "cada palabra que escribo, en cierto modo, es un abrazo que se me escapa" solo leer eso una razón para no dejar de leerte y motivarte y animarte a seguir haciendolo porque llegas al alma :)

Σ=o) Pau 18/8/08 4:26  

Solo una madre puede ver cuando dolor nos causa un recuerdo y ese cofre se siente como si estuvieras abriendo el corazón de aquel hombre muerto. Se siente triste, no sé tu dices que aveces tus lágrimas caen cuando escribes, aquí siento que hay unas cuantas y me estremece aún más...

besos ronroneados en mi abrazo

pd: perdona pero me quedaron las palabras de tu respuesta a Isabel "cada palabra que escribo, en cierto modo, es un abrazo que se me escapa" solo leer eso una razón para no dejar de leerte y motivarte y animarte a seguir haciéndolo porque llegas al alma :)

AdR 20/8/08 19:57  

Pau, unas cuantas sí que ha habido, pero eso es normal, sanea bastante, no me importa reconocerlo.

Muchas gracias por tus palabras, seguiré por aquí con el mismo entusiasmo que siempre :) Besos

Carlota 6/11/08 16:05  

Realmente los dos cofres contienen todo lo que era vida para el escritor muerto. Un beso.

AdR 6/11/08 23:17  

Carlota, ahí le has dado :)

Besos.