... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

El Reloj Sin Agujas


"Un día el relojero abrió el cajón y vio que se había quedado sin manecillas, así que acabó su trabajo sin ellas. Luego colocó los relojes en las paredes y en los estantes como si fuesen relojes completos, normales. Esa misma tarde una chica entró en la tienda y le dijo:

- Necesito un reloj que marque mis horas como los latidos hacen bailar a mi corazón.
- Éste hace eso que dice - dijo el relojero acercándole uno del estante.
- Pero... ¡si no tiene agujas!.
- Pero hace tic tac.

Y ella se lo acercó y oyó latidos. Pagó lo que el relojero le pidió por él y al llegar a casa lo colocó frente a su cama, justo sobre un tocador que guardaba sus pinturas de ojos, el carmín de sus pasiones, los pinceles de ausencias, lacrimales de anhelos... y demás ilusiones olvidadas. Ella miraba al reloj y este no le devolvía nada, pero cuando se acercaba lenta y silenciosa y ponía la oreja sobre la esfera oía los latidos de esas horas... esclavas, prisioneras entre las ruedas de un mecanismo que ella imaginaba inservible.

Se obsesionó.
Se puso una mano en el pecho y no oyó latir su corazón.
Enloqueció.
Porque pensó que aquel reloj le había robado lo que durante tanto tiempo había añorado...
... el amor.

Cogió el reloj con ambas manos y lo miró de frente. Y gritó:

- ¡Maldito! ¡Devuélvemelo!.

Lo apretó contra su pecho, lo arañó, intentó arrancar su esfera desnuda y conseguir el amor pero... le fue imposible, así que finalmente lo lanzó contra la pared. El reloj rebotó y, antes de caer al suelo y hacerse trizas, hizo tic tac durante un segundo, durante un solo segundo...
... y luego murió."

*foto de aquí

-.-

El título de este relato lo he tomado prestado. Léelo en el primer comentario (... y otra cosa más).

35 Comentarios | Escribe el tuyo:

AdR 27/3/09 14:40  

En el blog Almada Hasta Los Dientes leí un poema que llevaba por título Un Reloj Sin Agujas. No había pensado en una historia sobre un reloj que no tuviera manecillas, así que me pareció idóneo desarrollar un cuento con eso para mi Dodecaedro. Le agradezco a María que me prestase el título. Os invito a leer sus poemas, son... únicos.

-.-

La bienvenida a este mundillo de los blogs es para mi amigo Iván, os acordaréis de él por Descenso Breve e Indoloro, ha abierto un blog que ha llamado Sin Título 028. Así que estáis invitados a pasar a leerle y opinar sobre lo que escribe... :)

moderato_Dos_josef 27/3/09 15:15  

Es muy buena historia sin duda y muy bien contada. Lo del corazón excelente. Se me partió el corazón... a mí también. Un saludo!

sueño 27/3/09 16:23  

Me encantan tus historias de relojes. Siempre tienen como un algo que sólo le das tú.
Podemos buscar el amor en muchos sitios... pero que un reloj nos lo robe, aunque supongo que con su robo del tiempo, tenga manecillas o no, nos hace ser mas conscientes de tenerlo o no.

Me ha encantado. Siempre tan simple y tan directo.
Simple pero no simplón eh???
un abrazo.

P.d. Joeeee oyes vinilos???? si fueras mujer te pedia matrimonio ahora mismo¡¡¡¡
jajajaa

Sureña 27/3/09 19:08  

Ella misma perdía el amor, esclava y prisionera de sus añoranzas.

Y ese tocador grita muchas cosas, de esas que a simple vista no se ven :)

Me has dejado un poco añorante esta vez... :)
Pero nunca pensé que un Dodecaedro pudiera sorprenderme tanto.

Besos

P.d.: me voy a ver a Iván...

Druida de noche 27/3/09 20:09  

Muy bueno, muy bueno... La idea es excelente y está perfectamente lograda...

emperatriz 27/3/09 23:11  

Me creo que aquel reloj le robara el corazón. Y también que ella se lo dejara robar.
El amor y el tiempo, tan en nuestras manos ( o muñecas ) que a veces se nos escapa.

Un cuento muy bonito, sí señor.
Sobretodo, el hecho de que el relojero los diera por perfectos y terminados .

Nayuribe 28/3/09 6:33  

Eso le pasa a ella por buscar el amor fuera de su pecho... muy interesante historia.
besos

Eria.. 28/3/09 9:12  

Me encanta tu imaginacion... y los relojes ( aunque siempre se que hora es sin mirarlos, tengo libres las muñecas) Besitos varios.

Belén 28/3/09 9:16  

Ese reloj tenía corazón! por eso valía...

Besicos

Borja F. Caamaño 28/3/09 12:27  

Y la duda es:

¿Quién murió?

Un fuerte abrazo desde el OTro lado

Penélope 28/3/09 15:20  

En realidad yo odio los relojes...
Son como tiranos, controlando siempre que no te pases ni te quedes corto...
Eso de medir, es algo fascista y tirano, de verdad!
Te resta libertad, te coarta, se te impone, te desespera, y encima quiere marcar tu ritmo!
Con agujas o sin ellas...son lo mismo!
Hoy odio los relojes!
No quiero saber del tiempo que pasa...o que no llega...


Un besito


P


P.D. Menos mal que hoy sí pude verlo todo, por fin! :D

Carlos 28/3/09 16:23  

tenía el amor delante y lo estrelló contra el suelo.
Un reloj sin manecillas,el tiempo desposeido de su paso. Y era su ausencia lo que le confundió.
No le habían arrebatado el amor sino las prisas del tiempo su vida.

Bueno algo así es como lo veo :)

Pero lo que si tengo claro es que tus palabras detienen el tiempo, y aquí en Scriptoria late magia.
Y eso sí que no muere :)

Un abrazo mago de los relojes!

charlotte 28/3/09 18:57  

la muerte del amor... tristemente bello, (la muerte, los latidos, la desesperacion)
"...pensó que aquel reloj le había robado lo que durante tanto tiempo había añorado...
... el amor." Es increíble cómo hacemos del tiempo el culpable de nuestra agonía, ésa que elegimos pero que no reconocemos.
Un abrazo grande!!!!

pD: gracias por la invitación a los dos blogs, pasaré a leerlos :)

verdial 28/3/09 20:11  

Siempre se para el reloj cuando algo muere. Muchas veces he imaginado la vida con relojes sin manecillas.

Besos

Angel 29/3/09 14:42  

Buena manera de explicar como se rompió un corazón...

María 29/3/09 18:34  

No se me ocurre que se pudiera hacer nada mejor con el título de este poema....me enredo en tus letras y me desborda tu sensibilidad.
UN BESO Y UN LARGO ABRAZO.

Tormenta. 29/3/09 19:36  

Vaya breve tic tac el tiempo suficiente para escucharlo y saber que sí le quedaba algo de vida.. me hace pensar este cuento.. precioso niño.

Pd;he descubierto algo hoy, llevaba días sin poder entrar en tu blog, se quedaba refrescando la página pero no podía acceder a él, hoy que entré con firefox, por fin lo consigo..así que ya sé cual era el motivo me cachisssssssss jajajajjaja.
Besos guapetón, aquí tomando un café como siempre. ;).

Sombras en el corazón 29/3/09 20:27  

Que peligro. En mi caso es el móvil quien me marca el tic-tac del corazón. Los relojes los encierro en los cajones a oscuras, con la esperanza de que se duerman al menos media hora y me alargen el día un poco más...

Un abrazo

guillermo elt 29/3/09 21:32  

En las cosas más pequeñas y sencillas, podemos encontrar los grandes misterios de la vida.

La desesperación por la fustración, puede amargarnos... la vida.

El ser humano siempre será superior a las máquinas, por el hecho de ser imperfecto. Por lals dudas que nos planteamos... Por nuestra debilidad emocional.

Abrazos.

AdR 30/3/09 0:45  

Moderato, la mayoría de las veces veo a los relojes como corazones... por eso me pongo nervioso cuando se paran.

Abrazos.

sueño, gracias.
Yo creo que los relojes (el tiempo en ellos) nos roban muchas cosas, o más bien... dejamos que nos la roben.

Vale, vale, simple de bueno ¿no? :D

Abrazos.
P.D.: ¡Si fuera una mujer probablemente estaría ya casada, querido!, jajaja.

Sureña, me encanta que hayas hecho referencia al tocador, porque es un cúmulo de sus penurias, de no haber sabido llevarlas a buen puerto, así lo veo.

Con añoranzas o sin ellas espero que el resto de caras del Dodecaedro te siga sorprendiendo, amiga.

Besitos.
P.D.: Gracias :)

Druida, gracias :)
Abrazos.

emperatriz, creéte eso, porque es una buena versión y modo de verlo también :)

Por algo los dio por perfectos :) Lo eran.

Besos.

Nayuribe, eso le pasa, por no saber mirarse :)

Besos.

Eria, ¿eres vidente? :) Yo a veces acierto la hora, pero son muchas más las veces que me equivoco, en todo.

Besos.

Belén, ¡justo! El relojero tenía razón cuando se lo entregó, pero ella no le creyó... mmm, mala suerte.

Besos.

Borja, buena duda :) Y me gusta que la hayas visto... la respuesta: a elección del consumidor :)

Abrazos.

Penélope, te pasa lo mismo que a mí con los relojes, aunque a estas alturas... que yo lo diga, es algo gratuito, se ve :)

Yo creo que sin agujas es peor, al menos para mí, me genera más ansiedad, y es como si esperase algo que sé que no va a llegar jamás.

Besos.
P.D.: Prueba con Firefox, a lo mejor es por el Internet Explorer.

Carlos, ¡lo viste! le arrebataron las prisas, y a su vez las llevaba todas consigo.

Ojalá, fíjate lo que te digo... ojalá mis palabras congelasen el tiempo y el amor, a ambos.

Abrazos, amigo.

charlotte, me gusta cómo lo ves. Hacemos culpable al tiempo de todas nuestras desgracias, cuando en realidad es el que nos ayuda a superarlas :)

Besos.
P.D: Pasa por ellos, son muy buenos :)

Verdial, yo me agobiaría con esos relojes de por medio.

Besos
P.D.: Entonces a mí se me han muerto muchas cosas.

Ángel, lo pillaste, gandul :)

Abrazos.

María, halaaa, ¡que te voy a tener que desenredar! :) Tu poema es un contenido excepcional para ese título, y lo sabes :)

Gracias.
BESOS.

Tormenta, vida tenía ella.. lo que ocurre es que se obsesionó con que no... y eso fue lo que la perdió por completo.

Y mira que lo digo en la Bienvenida :) que recomiendo Firefox :P

Besos.

Sombras..., anda, tú también quitas de en medio los relojes... :) Yo sólo miro la hora en el móvil cuando es necesario, pero intento que ya no me marquen nada :)

Besos.

guillermo, la frustración es uno de los peores miedos, eso y las prisas.

Siempre superior y más bello :)

Abrazos.

AlmA :) 30/3/09 7:33  

soy aprendiz... vengo a traerte abrazos... a colocarme de manecillas de reloj si es importante... a que hagamos tic-tac-tic...

energía te regalo... aunque sea por un segundo...
:*

39escalones 30/3/09 9:08  

Triste e inquietante. Me recuerda aquello de Cocteau sobre los relojes cuyas manecillas siguen girando en las muñecas de los soldados muertos... Terrible.
Excelente relato.
Un abrazo.

TriniReina 30/3/09 15:14  

Buen relato.

Pobre reloj, si no tenía manecillas, dudo que pudiese robar amores. Cuando perdemos el amor, nos cuesta hallar culpables.

Un abrazo

mErL 30/3/09 18:15  

Preciosa la historia.

El corazón no comprende los dictados de las personas, es libre.

Un abrazo.

Daniel H. M. 30/3/09 19:28  

Al leerlo me ha recordado a Poe, y mira que no..., o tal vez sí. (tic tac tic tac tic tac) :)

Susana 30/3/09 20:54  

M'ha encantado, así que he decidido "subirte" de categoría y me he unido a tu club de fans, ésos que te "siguen" allá donde vayas (o no?).
En fin, que reitero mis felicitaciones. Cada vez que te leo me gusta más lo que veo.
Abrazos.

veinteañera 30/3/09 23:43  

Lo importante de un reloj es su mecanismo, sus engranajes interiores perfectamente encajados.
Las manecillas son secundarias.


Ella quería sus tics tacs porque se le habían muerto los latidos. Lo que pasa que nuestro mecanismo es distinto al de los relojes, aunque se parece mucho al de un reloj sin agujas.

Un beso resbalado de un segundero invisible

AdR 31/3/09 0:40  

Alma :), si quieres salvarla a ella... igual es un poco tarde pero... colócate de manecillas :) Yo te dejo :)

Energía recibida.

Besos.

39escalones, terrible aquello, sí. Aquí las manecillas, aunque no se vean y no estén, siguen girando, eso es lo más terrorífico a mi parecer. Que el tiempo es lo único que no se detiene nunca.

Abrazos.

Trini, nos cuesta y no debemos hallarlos, eso es lo más importante.

Besos.

merl, libre como el tiempo, creo que no hay otras dos cosas más constantes (o relativas) en la vida :) O sí...

Abrazos.

Daniel, un poco sí que recuerda a Poe, pero no le llego ni a la suela a ese MAESTRO :) Gracias.

Abrazos

Susana, bienvenida a Scriptoria. Yo encantado de que me hayas subido de categoría :) Un placer. Espero seguir gustándote.

Besos.

Veinteañera, y por eso el relojero los dio por acabados :)

Se le parece muchísimo, yo a veces temo haberme convertido en uno de esos relojes a los que tanto temo, espero no haberme parado en un tiempo indeciso.

Besos a destiempo.

P.D.:¿Le has pedido a Gustav Klimt que te vista como Mada Primavesi? :) Me gusta.

Perséfone 31/3/09 1:20  

Ojalá tuviera la misma vistud que tú y puediera crear historias tan bonitas de tan sólo un titular.

Me ha encantado.

Un abrazo.

veinteañera 31/3/09 11:54  

(Le dije a klimt:

- ¿Vos me tejeríais un vestido de margaritas blancas? pero no quiero flores que me dan alergia.

Y me lo hizo a pinceladas.

Es mi nuevo vestido de primavera, único y exclusivo.)

Merci :P

Juanjo 31/3/09 15:41  

Bonito cuento, y muy sugerente. ¿Dejamos tal vez que el tiempo nos robe el amor?

AdR 2/4/09 23:34  

Perséfone, sólo tienes que intentarlo :) y ver qué sale.

Gracias.
Besos.

Veinteañera, pues si tienes el poder de hablar con Klimt... vamos, que eres una diosa :D

Dile cuando puedas que se pase por mi casa, que quiero que me haga algo parecido al friso de Beethoven ;)

Besos.

Juanjo, gracias. Yo creo que es eso, el tiempo nos lo roba, lo hace desaparecer.

Abrazos.

Auxi González 3/4/09 23:52  

Que inquientante relato! Me ha encantado!

Σ=o) Pau 5/4/09 6:29  

Más que un reloj sin manecillas, me llama la atención las cosas del tocador... el carmín de sus pasiones, los pinceles de ausencias, lacrimales de anhelos... cuántos cosmetiqueros esconden ese deseo, el mío lo ha visto más veces de la que quisiera [...] pero por suerte aún he podido arrebatar ese último tic tac viviente y no lo he dejado caer cuando vienen la desesperanza.

pd: menos mal que no leí esto el día que vi el dominó, la emoción fue muy grande pero esto quizás me hubiera dejado rara... sabes captar tantas cosas en un pluma que me asombro cada día :)

besitos ronroneados,
pd2: espero que a Iván le resulte todo bien, sabes que soy lentita pero si puedo voy, porque ya me gusta ir donde Roberto porque mi tío vive lo mismo pero menos avanzado y de otro tipo, me nace alentarlo porque sus ganas de vivir a pesar de todo son maravillosas :)

AdR 12/4/09 13:25  

Auxi, bienvenida a Scriptoria y muchas gracias por sentir inquietud :)

Besos

Pau, a una persona que se lo leí también sintió curiosidad por eso. Yo es que creo que las mujeres escondéis ahí algo más que unas pinturas y cosméticos :)

Yo espero seguir captándolas al vuelo, o con algo de esfuerzo.

Espero que Iván siga escribiendo... me pasaré por su casa a ver qué hay... :)

Besos.