... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

Liberada en el Tiempo


"Ella volvió a mirar la hora y la esfera del despertador le devolvió lo mismo de siempre:

"Las 4:04 con 4 segundos"

Daba igual donde apuntasen las manecillas, siempre marcaban esa hora, y siempre sería así, porque el reloj había decidido seguir moviendo sus agujas, pero atrapado en un momento. Por eso ella sabía que el tiempo seguía transcurriendo. Se acostaba y se levantaba a la misma hora, y su vida continuaba su marcha, pero algo se había enquistado en su sino, y aquel reloj despertador lo había sufrido desde el principio:

"Falsas sonrisas, caricias a destiempo y alguna que otra palabra desmedida y seguida de un pequeño golpe no auguraron un buen comienzo entre ellos."

Aquella madrugada el despertador marcaba las 4:04 con 4 segundos cuando ella le puso la almohada sobre la cara, él dormía plácidamente, casi no se le oía respirar, como casi no se le oyó marchar.
El reloj se horrorizó tanto que se congeló en su tiempo, mutando sus números en cuatros eternos, perfectamente perfilados, nítidos en una siniestralidad aterradora, tan atractiva como perversa.

Después de aquello ella siguió viviendo feliz y él...
... él se fue al infierno."

*foto de aquí

33 Comentarios | Escribe el tuyo:

Roberto 14/4/09 21:09  

No me cansaré de repetir que el mundo se pierde tu literatura, que hay necios que rechazan dar a conocer lo que escribes y que habría que mandarlos al infierno. Me enorgullece ser tu amigo.

el angel de las mil violetas 14/4/09 21:50  

Alli he mandado a mas de uno, mas de dos, y debería de hacerlo mas a menudo.
Besos.

guillermo elt 14/4/09 23:21  

Sí, realmente hay quienes el reloj se les quedó parado a una hora en punto.

Todos miran sus relojes, preguntándose la hora que es, y estas otras personas no lo necesitan, porque siempre saben la hora que es.

Bien lo has descrito.

Felicidades.

Un abrazo.

Mr Blueberry 14/4/09 23:30  

Es un buen motivo para quedarte paralizado, presenciar algo como eso...La verdad es que el relato pega un giro inesperado...Es bastante inquietante

Abrazotes

Por cierto, Queen es una muy buena alternativa a la mítica pregunta sobre Beatles Vs Rollings

Aljana 14/4/09 23:53  

Y es cuando nos ocurre algo inquietante o doloroso que nuestro tiempo se para y los días pasan como si fueran los mismos convirtiéndose nuestra vida en una loca espiral imposible de detener.

Mary 15/4/09 0:41  

El reloj se congeló, pero ella es libre....

besos

Nayuribe 15/4/09 1:10  

Pues sí, ya no tenía que preocuparse del reloj, de que se fuera de madrugada... ya era libre de creer en la hora que quisiera... y de todos modos, estaría mejor sin él.

besos Adr

Belén 15/4/09 7:20  

No creo que su reloj se parara querido... algo en su alma sigue haciendo tic tac...

Besicos

sueño 15/4/09 9:39  

Hay muchiiiisima gente que vive con el reloj parado. El símil es genial, menos mal que te dan como repelus los relojes, jeje.
Deberíamos mandar muchas cosas de nuestra vida al infierno.
Pero ay¡¡¡ maldita cobardia¡¡¡
un abrazo.

Angel 15/4/09 11:38  

Tiene que ser una paranoia despertarse siempre a la misma hora, como en aquella película...

Iván 15/4/09 12:55  

Aquel dá, en aquella hora señalada comenzó a vivir de nuevo en libertad,lástima que a fuerza de hacer algo así.
El relato es magnífico, como siempre: ay, tú y el tiempo!

Un abraso. Sos grande, ya lo sabes

Sureña 15/4/09 12:59  

Él se fue al infierno... pero me queda la duda de que ella viviera feliz.

Esos cuatros anexos se iban a encargar de recordarle eternamente lo que pasó, o quizá era ella la que se empeñaba en que el reloj marcase siempre la misma hora...

Besos

P.d.: Qué bueno eres joío ;)

David 15/4/09 14:46  
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
David 15/4/09 14:51  

No lleves reloj.. y así te ahorras esos monetos, jaja. Pd: alguien te comentaba no sé qué de los edtores y el trabajo. No des, jamás, tu trabajo para que lo publiquen. Muerete de hambre, que esos somos los mejores. Los otros, sin perdones, no son escritores. Son parasitos de la letra impresa. ¿Has visto alguien que escriba como ha de hacerse? ¿Como 1 clásico? Pocos, la verdad. ¡Muy pocos! En esta sociedad, a termino, sobran plumas pk todo el mundo escribe...
Saludos!!

AdR 15/4/09 16:03  

Roberto, No sabes lo que me alegra tenerte por aquí :D Y además abriendo comentarios. A mí lo que me enorgullece es levantarme, poder verte cada día y comprobar que sigues con el ímpetu y las ganas intactos.

Ya te lo dije, eres mi ejemplo a seguir. Y todo lo demás, incluido lo que escribo, que se queme en el infierno :)

Besos y abrazos, hombre de acero.

el ángel..., ¡qué miedo das! Yo he regresado de ahí varias veces. Soy el Hombre Antorcha :P

Besos.

guillermo, ella continuó viviendo pero el reloj se quedó a vivir en esa hora y se empeñaba en recordársela... como el martilleo constante de un delito.

Gracias.
Abrazos.

Mr Blueberry, la verdad es que, al empezar a escribirlo, no sabía cómo acabaría, de ahí el giro, supongo.

Abrazos.
P.D.: Sí, sí, leí tu respuesta en tu blog :)

Aljana, justo como lo explicas, lo que ocurrió aquí es que fue el propio reloj el que decidió quedarse paralizado, y ella continuar haciendo tic tac :)

Besos.

Mary, libre del maltrato, claro. Pero no libre de un delito, que para eso está el reloj, para recordárselo :)

Besos.

Nayu, seguro que estaría mejor sin él, sin duda, el único tormento que le queda es tener que mirar la hora.

Besos.

Belén, claro, en el alma de ella, pero el reloj estaba parado caminando en esa hora, ¡te lo digo yo, leñe, que he escrito el cuento! XD

Besos.

sueño, yo vivo con ellos metidos en un cajón, desde hace un año no los soporto, que me marquen. Pero a la vez me fascinan...

Abrazos
P.D.: Cada uno tenemos nuestra parcela de infierno.

Ángel, sí, sí, "el día de la marmotaaa" :P Pero aquel reloj iba bien, lo único que el día se repetía, aquí el reloj es como el de la foto, vamos :)

Abrazos.

Iván, sí, lástima que a fuerza de eso...

Obsesión, tirria, amor, odio... todo por mis queridos relojes :)

Vos también, pelotudo :P
Abrazos.

Sureña, ¿quieres saber un secreto? A pesar de yo haberlo escrito a mí también me queda esa duda, de lo que pasaría después.

Quizá fuese ella la que se obsesionó con esa hora exacta en cuatros.

Con tus comentarios mis relatos cobran otra dimensión.

Besos.
P.D.: Tú también, gaditana :P

David, ¡No lo llevo! :) Pero no me he cargado a nadie ¿eh? :D

Me apunto tu consejo, si cada vez me estoy volviendo más bohemio (a mi modo) y celoso de lo que escribo. Si tuviera que vivir de "escribir"... me quedaba en los huesos, te lo digo yo. ¡Vivan los mejores! :)

Abrazos.

Druida de noche 15/4/09 17:10  

La almohada congela el tiempo para que la sonrisa perdure. Pero un día el tiempo segura su ruta redonda, y entonces la sonrisa se irá cayendo a pedazos. Es que se es feliz por poco tiempo y en cambio el infierno dura una eternidad...

Miguelo 15/4/09 18:09  

para alli arder por toda la eternidad...

Mary 15/4/09 20:38  

Cierto, ADR. A veces el precio que decidimos pagar por una libertad ficticia es demasiado cara.... ella decidió esa forma de liberarse.

Las controversias que presentas me dejan pensando....

besitos

Juanjo 15/4/09 21:21  

Pues vaya un reloj más sensible te ha salido. Mira que pararse en un momento tan, tan, tan... lleno de cuatros.

Bolero 15/4/09 21:53  

Vamos q el sólo se paró el aprato ese de medir el tiempo, pero ella se quedó de narices, ¿no?
Pues entonces un ole por ella, por no detenerse, por saber seguir
muakkkkkkkkkk

Perséfone 16/4/09 2:57  

Interesante relato.

Estoy segura de que muchos de nuestros relojes se pararon en ciertos instantes, aunque la propia vida los echó a rodar de nuevo.

Un abrazo.

39escalones 16/4/09 9:21  

Sin duda el infierno es su lugar. En cualquier caso, mejor parar el reloj mucho antes voluntariamente.
Excelente relato.
Abrazos.

Penélope 16/4/09 12:40  

Las 4.04.04 es una buenísima hora para empezar a respirar al tiempo que los que realmente ahogan se van al infierno.

Genial, me ha encantado!


Un besito


P


P.D. Hoy te traigo algo nuevo. Es la dirección de mi nueva casa. http://juegoavivir.blogspot.com

Carlos 16/4/09 22:03  

Te leo, y a medida que lo hago no puedo evitar mirar de refilón el calendario, que justo hoy sé de su existencia, con su mes nº 4 desafiante sobre la mesa, con su pierna cruzada y torso, a saber por donde estará! Quien sabe si aparecerá esta noche a las 4! :o

La atmósfera que crean tus relojes son geniales amigo mio.
Pequeños universos atrapados en el tiempo, del que intentan escapar con las múltiples formas que tu arte crea.
Si ella se libró de un diablo sí que será felíz, sí que sería un final felíz! :)

Un abrazo mago del tiempo!!

AdR 16/4/09 23:30  

Druida, llevas toda la razón, la felicidad es pasajera, pero deliciosa, el infierno es... supongo que un suplicio eterno. Si es que existe, que no lo sé :)

Abrazos.

Miguelo, justo, justo.

Abrazos.

Mary, decidió esa forma, y yo decidí jugar a contrastar la liberalización de ella con el transcurrir congelado del tiempo en el reloj... ¡qué lío de controversias! :)

Besos

Juanjo, porque no había otra foto así que si no... :D A saber lo que hubiera salido.

Abrazos.

Bolero, bueno... un olé pero... no deja de ser asesinato ¿no?

Besos.

Perséfone, a mí se me han parado tantos ya... que no sé qué pensar sobre el tiempo, ni sobre mí.

Besos.

39escalones, sí, mejor hubiera sido que él hubiera parado voluntariamente su actitud, al final mira lo que le pasa... el infierno :)

Abrazos.

Penélope, buena hora sí, para respirar y amar todas las horas lo son.

Besos.
P.D.: Voy a ver tu casa :)

Carlos, y menos mal que no es 4 de Abril :) Porque entonces serían todo cuatros, claro.

Espero que los dos relojes que quedan del Dodecaedro sigan creando esa atmósfera especial que dices que tienen :)

Abrazos, amigo.

Lluviané 17/4/09 0:25  

"Las 4:04 con 4 segundos" hora del fin de una vida pero de la liberación de un alma.

Tiempo,” esos instantes sucesivos” . El tiempo siempre nos inquieta, los relojes los notamos como bestias de nuestro día a día, hay que liberarse de ellos, de objetos inútiles todo cuanto podamos “si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano” que dijera el gran Borges a sus 85 años.

Muy buen relato, sí, como todo aquello que te voy leyendo.

Gracias por la visita.
Saluditos

berrendita 17/4/09 3:54  

Me cuesta hacer compatible ser feliz con dejar varado el tiempo en las 4:04 con 4 segundos.

p.d. él, en el infierno, saludaría a viejos conocidos de cada uno. ;)

Besos.

Eria.. 17/4/09 14:23  

Me gustan los finales felices... me dejas sonriendo. Por supuesto... esto es literatura. Besitos varios.

belita 20/4/09 9:31  

Es buenísimo, un relato fantástico. Sorprende esa felicidad de ella que la deshumaniza, al no tener remordimientos.

Besos

AdR 20/4/09 10:41  

Lluviané, has sabido ver la liberación de su alma :) Al menos ha quedado tranquila, otra cosa sería lo que viniera después.

Yo intento liberarme de los relojes que dices. De ahí los cuentos de este relatario.

Gracias a ti.
Besos.

berrendita, es una compatibilidad muy subjetiva, muchas veces lo que escribo no es lo que opino :)

Seguro que sí :)

Besos.

Eria, gracias, lo tuyo también es literatura ¿eh? Te sigo leyendo.

Besitos.

belita, sí que sorprende, como si no hubiera cometido crimen alguno :) Fría al 100%

Besos.

José Luis 23/4/09 6:28  

oye me encanto como cuentas la historia y como se desarrolla todo.
es como una especie de sueño pesadilla..
saludos!

veinteañera 24/4/09 19:16  

No sé... siempre que se menciona el tiempo o se le aluce directa o indirectamente, siento agobio y ahogo, sin almohada de por medio.

Quizá esté empezando a ser una obsesión que termina por esclavizar.

Yo me hubiera deshecho de él, sin duda alguna, con frialdad capaz de congelar relojes en cuatros, cincos y seises, y sin remordimiento; y también del reloj, el único objeto donde podría concentrarse toda mi culpabilidad en forma de recuerdo.

A tu reloj solamente le queda ya una hora ^^

AdR 26/4/09 23:58  

José Luis, sí, lo has sabido ver :) Es como una pesadilla dentro de un sueño, o viceversa :)

Bienvenido a Scriptoria :)

Abrazos.

veinteañera, eso mismo me pasa a mí, y creo que este Dodecaedro es una terapia a la que me someto yo mismo :)

Te dejo a ti mi pluma... y te deshaces del reloj y ya no hay relato que valga :D ¡cómo eres! :D

Ya esta completo :) Aunque en pluscuamperfecto :)

Besos