... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

Perversus: Góngora y Quevedo

trepanar. Horadar el cráneo u otro hueso con fin curativo o diagnóstico.

"Abro tu boca
y empalmo mis dedos,
te insuflo avaricias,
vomitas mi pelo.
Erijo a Góngora,
trepano a Quevedo,
sofrío inmundicias
y te sirvo mis miedos"

25 Comentarios | Escribe el tuyo:

no comments 15/5/09 10:50  

Excelente variedad de registros, nunca dejas de sorprendernos.


Abro tus piernas
y penetro mi mundo,
rasgo tu clitorís,
eyaculo mi espíritu,
violo a Perversus
gimo a Scriptoria.
Jadeo mi vida
esperando la muerte


Rasgar: Tocar la guitarra rozando a la vez varias cuerdas.

el angel de las mil violetas 15/5/09 11:18  

si sirves los miedos se supone que se deben ir no?
Este si que me ha gustado..Besos

Habitaciones rojas, pensamientos negros 15/5/09 12:37  

Con eso de trepanar me has hecho recordar las antiguas técnicas de momificación de los egipcios. Debe ser porque me quedé de una pieza, como una momia... jajaja

Besos rojos,
HR.

Eria.. 15/5/09 14:16  

Ay madre.. que voy a tener que ir a ver los apuntes del instituto para poder pillar a Góngora y a Quevedo jajaj que lo tengo olvidaditoooo. Besitos varios.

una más... 15/5/09 14:21  

Menuda entrega.. ( la tuya, no la de Perversus, que también.. bueno, ya me entiendes.. )
Entregar los miedos, un gran paso..
:)
BSS!

Jadeth 15/5/09 15:42  

todo muy visceral... me encanta!

guillermo elt 15/5/09 16:10  

Bueno, te comentaré que, hace miles de años, cuando yo era pequeño, se corría un chascarrillo de Quevedo:

Resulta que estaba don Francisco de Quevedo paseando por el campo, componiendo versos cuando, un gran retortijón vino a visitarle y a apremiarle en la evacuación.

Pues, ni corto ni perezoso tras unos matorrales se apostó, exponiendo, sin querer, sus posaderas al viento y a la vista de quien por allí pasara; tanto así que, una damas paseantes, admiradoras de la naturaleza, muy fissnas y delicadas, obsevaron aquel trasero en tal precaria situación que, al unísono exclamaron:
--Qué vedo!!!
A lo que el insigne poeta replicó
--Joder, hasta por el culo me conocen!!!

Jeje... sí el rollito primero es mío, pero el desenlace, no.

Lo mismo ya lo conocías.

Un abrazo.

atanorblog 15/5/09 16:45  

He llegado a este faro a través de la bitácora de la exquisita Aljana, me he pasado por aquí y veo una comunidad vibrante y unos escritos que merecen más atención.

Andaremos por estos rumbos. Un saludo.

Lluviané 15/5/09 22:12  

A estos dos escritores sólo los conozco muy someramente, así que no puedo opinar.

“Sofrío inmundicias y te sirvo mis miedos” me ha gustado mucho. Quizás porque de alguna manera todos llevamos algunos refritos de pavores en los adentros, quizás del lado más oscuro.

Un besico

Lala 15/5/09 22:34  

No sé por qué, esta vez me ha venido a la mente un personaje admirado por mi, a pesar de lo perverso...A Hanibal Lecter. Sólo que este sofreía sesos humanos, jejejeje! Eso sí, siempre servidos con el mejor de los vinos.
No sé si Hanibal prefería a Gongora o a Quevedo o se los hubiera zampado a los dos! xDDD!!!

Me voy con el sonido de las variaciones Goldberg en la cabeza...


Un beso, Arguiñano!
jeje


Lala

charlotte 16/5/09 6:56  

Adr: sos altamente irresistible ;)

dintel 16/5/09 7:46  

Te leo.

Belén 16/5/09 9:05  

Vaya, yo era mas de Quevedo...

Besicos

MOIRA 16/5/09 13:57  

Que pocas palabras y cuantas sensaciones!!
No se me ocurre decir nada..y algunas veces eso significa mucho..
Un abrazo de sal

Nayuribe 16/5/09 19:34  

Tendré que revisar que escriben góngora y quevedo...
besitos

Sureña 16/5/09 21:21  

Hoy, Góngora y Quevedo me dan igual.

No pueden importarme si tras versearlos, sofríes inmundicias y sirves tus miedos.

Si alguien me sirve sus miedos así, al descubierto, no necesito nada más, sólo una rasera para sofreírlos dentro de mí.


Un beso, en su punto :)

Dara Scully 17/5/09 3:22  

¿En caliente o en frío?
Tremendo.





un miau grande :)

AlmA :) 17/5/09 11:13  

leo y leo y... cada vez que lo hago interpreto algo diferente... sugerente... malicioso... juego infantil... hasta herótico... o dulce... tan dulce como el miedo puesto ante los ojos de alguien... servirlo rendido...

un beso :*

mErL 17/5/09 20:20  

Bueno dos grandes enemigos Gongora y Quevedo. Siempre con sus puyas atacandose el uno al otro.

Un abrazo.

India 17/5/09 20:36  

No siento especial devoción ni por uno ni por otro... Ambos son demasiado "barrocos" para mi gusto, y quizás esté haciendo sacrilegio al decir esto pero es lo que pienso... Pa' gustos los colores no? :P

Aunque si he de quedarme con alguno que sea Quevedo (por llevarte la contraria :P) jejeje

Besotes

AdR 17/5/09 23:09  

no comments, bienvenido a Scriptoria. Interesante imagen la tuya: violar a Perversus. A saber lo que saldría de ahí mientras gimes el blog :)

Abrazos.

el ángel..., o se van o se los quedan otras personas, o se los comen... a saber...

Gracias :) Besos.

Habitaciones rojas, en efecto, yo me quedé como una momia cuando supe hace años que limpiaban el cerebro a través de la nariz del cadáver (como cuando rebañas el fondo de un yogur...), una buena trepanación :P

Besos.

Eria, nada... olvídate, si me tienes aquí a mí. Que estoy de rabiosa actualidad :D

Besos.

una más, es un gran paso, si las personas a las que lo entregas luego no lo usan como arma arrojadiza. Imagínate.

Seguiré entregándome.

Besos.

Jadeth, bienvenida a Scriptoria. Seguirán pululando las vísceras por aquí, al menos en 3 poemas más.

Besos.

guillermo, XD Pues mira, no lo conocía, y eso que yo soy muy dado a hacer coñas de este tipo y a que me las cuenten :)

Abrazos.

atanorgblog, bienvenido a Scriptoria. Gran blog el de nuestra amiga. Sigue por aquí, paseándote, cuanto quieras, intentaré sacar tiempo para descubrirte.

Abrazos.

Lluviané, sí que llevamos cosas dentro que se podrían sofreír o expulsar de algún modo. Yo intento no servir ni mis miedos, que eso dice mucho de uno y desvela puntos flacos.

Besos.

Lala, pues niña, estás en lo cierto ¿eh? A mí me vino a la cabeza el Dr. Lecter cuando escribí lo de sofreír :)

Besitos.

charlotte, gracias, eso me lo dijo una vez mi profesor de literatura :D

Besos.

dintel, y yo a ti.

Besos.

Belén, pues vaya... le he trepanado el cerebro, lo siento... ¿quieres un poquito? (yo a lo Hannibal Lecter) :P

Besitos.

Moira, me quedo con el mayor y mejor de los significados, entonces.

Besitos.

Nayuribe, pasa de ellos, léeme a mí, que soy más guapo XD

Besitos.

Sureña, la verdad es que los he escogido a ambos como pretextos o cabezas de turco, sin venir a cuento, vamos :)

Ya me dirás cómo haces con mis miedos para sofreírlos dentro.

Besos, ¿pluscuamperfecto? :)

Dara Scully, las inmundicias en caliente, los miedos se sirven en frío :) Al menos así lo veo yo.

Gracias.

Besos.

Alma :), está bien que interpretes cosas diferentes, aunque no lo parezca estos poemillas tienen varias interpretaciones que no voy a explicar ;)

Besos.

mErl, y aquí juntitos en la perversión :)

Abrazos.

India, Yo tampoco, no siento especial devoción :) Pero trepanar a Quevedo con fin diagnóstico me apetece :P

Me llevas la contraria... vale, vale, ya hablaremos tú y yo :P

Besos.

Carlos 18/5/09 17:49  

Merlín gira el cucharón dentro del cráneo a una naríz pegado, mientras añade con inmaculada precisión los ingredientes.
Y el lector aguarda impaciente boquiabierto probar tan perversus manjar!

Y acompañado de unos langostinos tigre no te digo na! :)

Un abrazo genio!

Sombras en el corazón 19/5/09 0:29  

Si es cuestión de miedos, y hacen falta más, yo muy gustosamente regalo los míos, que me pesan y no hacen mas que fastidiarme...

Un abrazo

Aljana 20/5/09 22:05  

Sírveme tus miedos, entrégame las tinieblas que enfrían aquella belleza que, estúpida y miedosa, partió entre brumas escondida en el camarote de un cadavérico velero.

Introduce lo que azota tu espíritu de niño adormecido entre la telaraña de mis piernas y haré que lo que ahoga tu garganta desaparezca mientras esperamos la llegada del ángel sin sexo.

No puedo prometer que tras tu entrega todo vuelva a ser como antaño, ni que te vuelva a palpitar el pecho, ni siquiera que tus pulmones bailarán al son del crepúsculo, pero cuando uno ya no está vivo, cuando ya las ganas se esfumaron junto con el alba, lo único que nos revive es sentir de nuevo un falso reflejo en nuestra piel y brindar con copas de sudor la victoria obtenida en forma de placer.

AdR 23/5/09 21:43  

Carlos, Merlín estaría orgulloso de remover ese caldero como yo hago con las palabras que escribes. Creo que muy poca gente me comenta con la devoción que tú lo haces.

Abrazos.
P.D.: ¡Langostinos! Mmmm...

Sombras..., pues nada, sofreímos un poco más de inmundicias y le hacemos un hueco a tus miedos, junto a los míos. Ojalá fuese tan fácil resarcirse de ellos ¿verdad?

Besos.

Aljana, sin comentarios... mejor digo lo que tenga que decir en tu blog :)

Besos.