... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

Lentejas

Eran los 80. Mi década. Y a mediados mi edad había alcanzado su propia década. De modo que cuando me daba por salir a la calle a hacer de las mías, con esa edad... ya sabéis... como que el tiempo pasa más rápido.

- Niño, aquí a las do, pa la comida ¿eh? Que no te tenga yo que llamá.
- Jí, mamá.

foto: AdR

Y yo me iba a la calle con mi bici azul del mar. Bájate la bici desde un tercero, y luego súbela, con el peso de la caló. Y pasaba el rato oyendo sus neumáticos de goma haciendo ruido sobre la gravilla. Levantando polvo, y el sudor cayendo por mi rostro. Y le daba la vuelta a la manzana unas cuantas veces hasta que me encontraba con algún amigo:

- Amo a da unos cuanto sarto por aquellos monte.

Y allí iba AdR, sin miedo. A saltar. Pedales y más pedales, el viento golpeando en las caras y la arena mordiendo las pantorrillas... y el tiempo que pasaba.

- ¿Qué hora e?.
- No tengo reló.
- Yo tampoco.
- ¿Tienes hambre?.
- Yo no.
- ¿Una carrera?
- Enga, vale.

Y el tiempo pasando, y a mí me daba miedo pasar por debajo del balcón de mi casa.

- Creo que mi madre está asomá.

Y de una cabecita diminuta salía un grito pretérito que ni el fuerte viento de levante se podía llevar. Una voz como de gruta, como si hubiese sobrevivido a terremotos e incendios de otra época:

- ¡ Áaaaaaaanngeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee(l) !
- ¡Ojú!, pisha, ya me voy yo. Creo que luego no voy a podé bajá.
- Bueno, ya nos veremo.
- Ji, adió.

Y cuando me acercaba al portal ella me gritaba:

- ¡Zube parriba! ¡Ahora mismito!.
- ¡Ojú! (es que subí pabajo tiene que una jartá difici, maíta).

Y arriba. Una vez soltaba la bici en el descansillo:

- Ya te puede i lavando las mano. Mira como me viene. Comiíto de mierda. Pero ¿dónde has estao? Mira las rodilla, mira, mira, mira... Te has hesho sangre y to. Desde luego... Esta tarde no sale ¿eh?, que lo zepa... y mañana ya veremo.

Y el metro y pico de AdR caminando cabizbajo, tan inútil como un hombre de hojalata sacado de un cuento. Me enjabonaba la mierda desde las manos hasta los codos. Y el agua se volvía gris. Y cuando me iba a sentar a la mesa ella decía:

- Hasta tu padre ha venío a comé y se ha vuerto ar trabajo... Desde luego... ¡Deja a tu hermana, anda!. Ahora que está tranquila. Y siéntate ya.

Y me plantaba un plato por delante.

- Ojú, mamá... ¿otra ve lenteja? Con to la caló que hace...
- Ya zabe lo que dicen de ella: "Quien quiere las come y quien no las deja".
- Las dejo, las dejo.
- ¡A ve si tiene cojone!

37 Comentarios | Escribe el tuyo:

Argan 7/5/08 12:59  

Jajajajajaja!!! Que genuinos diálogos madre-hijo!!! A ver si tenías cojones de dejar ni una lenteja! Aunque te salieran por los ojos!!

Me acuerdo la de trompazos que me habré pegado yo con mi bici de shico. Y el magnifico y patentable, sube parriba!!

Este post no tiene precio!

Un saludo!

Belén 7/5/08 15:32  

Encima que llegas tarde te quejas de la comida?

Ojú, hay que ver como son los niños...

Besos!

Mariano Zurdo 7/5/08 15:44  

¡Y qué comunes que son ciertos recuerdos de la infancia...!
A mí por suerte, desde siempre me han encantado las lentejas.
Besitos/azos.

Sibyla 7/5/08 17:16  

Qué divertido!!!!!!!!!!!!!!!

Me ha parecido apreciar cierto acento andalú?
Oséase sureño por casualidad?

Me ha encantado!
Simpático y entrañable...
Parece que todas las madres se pusieran de acuerdo con las lentejas...Yo las odiaba, pero ahora como las hago yo, me las como...

Besos:)

ISOBEL 7/5/08 18:34  

pues no veas lo que yo daría por encontrarme un plato de lentejas de las que hace la madre cuando llego de trabajar y sobre todo volver a tirarme por barrancos con la bici, que ahora me da miedo, besos llenos de ternura

dintel 7/5/08 19:05  

¿Los tuviste? Ja, ja, ja, ja.

Sureña 7/5/08 19:45  

Ayyy pero qué gallitas se ponían ellas con lo de "si quieres las comes y si no las dejas"...pero como te atrevieras a decir que las dejabas, te ibas a enterar tú... :)

He visto toíta tu historia en diapositivas mientras la leía...:)

Besicos

Ayshane 7/5/08 20:54  

jejejejejejeje

Hace que eches unas cuantas carjacadas...!!!!

Hay que ver chiquillo que todas las madres son igualessss!!!!!

Ayshane

InaiCool 7/5/08 22:20  

Buenísimo AdR! las historias que cuentas me remontan a mi más tierna infancia! solo que sin eze peculia acento gaditano... andalú... que ze yo? jejeje
La gorda es que también tubieras cocido con la solaná! que ha sido mi caso en alguna ocasión! o "sopas de arroz" como decía la mujer de mi padre! que también es de Cádiz, concretamente de Jerez de la Frontera!

Bueno, que me enrollo!
Vengo a decirte que hay premios en mi blog para ti!

Besos mil!
...

santiago 7/5/08 22:40  

como siempre tu escrito no tiene precio amigo, transporta a un bello paraje
un placer leerte

Sonámbula 7/5/08 23:22  

Jajaja, aquellos maravillosos años, que también me tocó vivir por la época de los 80... Recuerdo agosto en Sevilla, con la caló de más de 40º y mis hermanos y yo deseando que mi madre nos dejara salir a la calle, impacientes, desde las cuatro de la tarde, después de comer, ya que, por culpa del maldito calor no nos dejaban salir hasta que bajaba un poquito.

Mil besos :)

AdR 8/5/08 2:38  

Argan, lo que no tiene precio es la feria que te has pegao, con vídeos y todo :) Ni una lenteja, ni una en el plato. Y mis rodillas están llenas de marcas, esas caídas de bicis... madre mía. Gracias por pasarte y abrazos

Belén, me puso lentejas dos días seguidos, de calor de verano de agosto. Casi . Besos.

Mariano, a mí también me han encantado, pero ahí... hubiera preferido una ensaladita ligerita. Es un lujo tenerte por aquí. Abrazos.

Sibyla, acento sureño, sureño total :) Ahora las lentejas me encantan, pero no después de unas horas de bici, claro. Besos.

Isobel, ya has visto cómo tengo la bici... la veo hasta en blanco y negro :P Todo es ponerme a pedalear un día y cuando llegue a casa... ¡lentejas! :) Besos

Dintel, todavía no ha nacido el ser (humano o no) que pueda llevarle la contraria a mi madre :) Espero haber respondido a tu pregunta :D Gracias

Sureña, yo metía la cabeza en el plato y hasta verlo blanco... :D Yo vi las diapositivas mientras lo escribía. Gracias por verlas. Besos.

Ayshane, esa era la intención :) hacer reír sin escribir risa. Veo que te has animado a abrir tu casa. Te leo ;) Besos

Inaicool, las famosas sopas de arroz, sí, sí. También llamados pucheritos, ideales para sobrellevar (de muerte) el calor del verano, vamos.

Me paso a recoger los premios :) Muchas gracias. Besos

Santiago, y tu poesía tampoco lo tiene :) yo transporto, tú inventas :) Un abrazo.

Sonámbula, uf, recuerdo cuando vivía en Sevilla, un horno. Y cada año peor ¿no? Al menos más al sur hay brisita. Tu madre no os pondría lentejas ¿no? Con lo bueno que está el gazpacho... o el salmorejo fresquito :) Besos y gracias por pasarte.

Angel 8/5/08 8:13  

jejejeejeje, pero con lo buenas que estan las lentejas jjejeeje... me ha recordado mucho a mis tiempos de jovenzuelo jijiji..

39escalones 8/5/08 8:31  

Qué nostalgia se lee en cada línea...
Un abrazo

DianNa_ 8/5/08 10:14  

Y gracias a tanta lenteja te has hecho grande jajaja, si no las quieres pa comé , pa cená ;))
Me ha encantado y me he pegado una enorme panzada a reír viéndome reflejada en esa madre tuya.
Ojalá mis hijos me recuerden con ese amor que destilas cuando hablas de tu madre.
Besos niño^^

El Bicho Bola 8/5/08 11:03  

Qué recuerdos! Entonces nos partíamos la crisma y estabamos encantados de ello, nos hacíamos mil heridas y molaba un montón...eso por no contar que si te escayolaban un brazo o una pierna, que entonces ya eras el rey del mundo!

Volver a casa te devuelve a esos momentos, verdad?
Besitos

Virginia Vadillo 8/5/08 16:16  

Entraste hace unos días por casualidad en mi (nuestra) Luz Oscura y ahora que veo tu blog, no me puedo creer que te pareciese mágico el nuestro!!
Escribes increíble, la verdad, me he enganchado a tus líneas, así que podría decir que es un honor que te pasaras por la luz!
Me alegro de haberte conocido!!!
No seguimos leyendo!!!

Lau 8/5/08 17:51  

JAJAJAJAJA que historias... me encanta el toque "zevillano"
jajajaja bueno..

un saludo! y come lentejas xD

ciao

Trini 8/5/08 17:51  

Jo, AdR si tu madre es clavaíta a mi. Lo mismo, letra arriba letra abajo, diría mi niño ese...torbellino:):)

Genial. Me ha encantado y me ha llenado la tarde de recuerdos.
Lo de sube parriba es autentico:):)

Un abrazo

AdR 8/5/08 19:51  

Ángel, están buenísimas, pero después de haberse pegado la paliza saltando montes... como que no entran muy bien, y eso que son pequeñitas las jodías. Abrazos.
P.D.: Estoy hablando de las lentejas.

39escalones, pero nostalgia presente :) Si te digo que mi madre me sigue diciendo que me coma todo... y que a veces llego tarde a la mesa ¿te lo crees? :) Abrazos

Dianna, a buen seguro que te recordarán :) Estas cosas los hijos la sufren, pero luego las recuerdan como debe ser, con cariño y cierta nostalgia. Gracias :) Besos

Bicho Bola, cuando me hacía pupa yo nada de alcohol, que es invisible, me ponía mercromina de la más roja. Anda que no alucinaron cuando me vieron un día con el brazo entablillado. El rey, sí :) Volver a casa es renacer. Besos.

Virginia V., lo dicho: fue una suerte para mí encontrar vuestro blog :) Gracias por pasarte y por el halago. Seguiré pasándome por vuestra casa, aprendo mucho. Os podéis perder por Scriptoria las veces que queráis :) Bienvenidos.

Lau, Bienvenida a Scriptoria, como lentejas, digo que si las como :) no me queda más remedio. El toque es de más al sur de Sevilla :) pero con una ligera esencia a la capital andaluza, que tengo antepasados de allí. Gracias por pasarte. Besos.

Trini, He querido reflejar a mi madre y, como la conozco tan bien... es ella, y sois todas las que alguna vez habéis pasado por eso de tocar campanas a comer. Sube parriba lo deberían patentar, como dice Argan más arriba :).

Besos

raangul 8/5/08 20:23  

joe nene.. que bueno!! :)

Escriba perezoso. 9/5/08 2:59  

Angelito!!!

Me acuerdo que cuando empezaba el tour solía hacer competiciones con los niños del barrio.Luego ya venía Roland Garros y todos aparcabamos las bicis y eramos tenistas consagrados hasta que empezaba la liga...

Como me gustaría volver a aquel barrio...

AdR 9/5/08 17:34  

raangul, Bienvenido a Scriptoria :) Y gracias por todo. Un abrazo.

Escriba, Nosotros también éramos del Tour y de la Vuelta a España, qué clásicos. Otro día igual cuento la de torneos que nos echábamos a fútbol-sala en campos de arena amarilla :) Un abrazo

Iraunsugue_Eternia 9/5/08 20:43  

Jajajaja me he reido un montón, este relato me ha recordado a un amigo sevillano!!

Besos

Iraunsugue_Eternia 9/5/08 20:44  

Jajajaja me he reido un montón, este relato me ha recordado a un amigo sevillano!!

Besos

Luna Carmesi 10/5/08 2:44  

Y los cojones? Por donde andaban?
:-P
No contestes no contestes...
;-)

Las lentejas eran para que puedas subir la bici mejorrrr!
;-)

Besos!!

AdR 10/5/08 14:26  

Iraunsugue, Me alegra que te traiga ese recuerdo :) En este caso el escenario era más al sur, aunque me podría apostar mis escritos a que esto ha pasado en toda Andalucía (o España). Besos.

Luna Carmesí, eso, eso, no contesto... como para echar cojones estaba la cosa... :D

Me las comí toditas, ni una en el plato :D Besazos

verdial 10/5/08 21:51  

"Mancantao".

Besos

pati 11/5/08 1:12  

Yo veo lentejas y es pensar en una sola frase: "Jo, mami! Otra vez? Si comí la semana pasada!"... supongo que será algo relacionado con la genética ;)

Besos!

AdR 11/5/08 16:05  

Verdial, ¡gracias! :D Era un recuerdo que tenía anclado y debía escribir. Besos

Pati, ¿con la genética de los hijos o con la de las lentejas? ;)

Por lo menos le pusiste lentejas con bastantes días de diferencia... a mí me las ponían de un día para otro, era lo que había :)

No te haces una idea de lo que reconfortan tus palabras.

Besos

Juanjo 13/5/08 7:45  

Y pensar que se vendió todo un reino por un plato de lentejas... No hubo cojones, supongo, jajaja.

AdR 13/5/08 10:47  

Juanjo, :D No hubo cojones, no. Ni aunque me hubiesen regalado un Reino por dejarlas XD

Un abrazo

veinteañera 26/5/08 13:18  

no me digas!!!no tendrías una bh, no???

Yo tenía una, era de mi hermano.
Pero nunca llegue a aprender a montar en bici...no tenía una bahía por donde escaparme y hacer de las mías...Cosas de vivir entre el asfalto.

Las lentejas son comida de viejas, esa era mi excusa, pero cuando mi madre decía que te ponías guapa al comerlas, era capaz de dejar el plato limpio^^

No se porqué me devuelven tantos recuerdos tus historias...

Muchos besos!!

AdR 29/5/08 11:59  

Siiii, tenía una BH azul :) Lo que pasa es que ya no la tengo, supongo que pasó a alguno de mis primos, y he ilustrado el post con mi motoreta-2 de GAC que conservo con alguna herida de montes y carreteras.

Si tu madre te decía eso de las lentejas entonces ya sé por qué me la ponía tanto a mí (no me vería guapo) :)

Gracias y besos

Σ=o) Pau 19/9/08 8:02  

De pequeña me caí en bici y me pegué en la cabeza, luego aprendí como a los 16 porque una amiga me enseñó para salir por el barrio con sus amigos cosa que nunca hice. Nunca le tomé ritmo, yo creo que hubiera sido distinto si hubiera sido por la playa :)

En cuanto a las lentejas, mmm... se nota que tenemos la misma edad o casi jajjaja porque mi mamá dele con darnos lentejas yo que me las comía solo si les echaba un porrón de matequilla o queso rayado antes no me gustaban hasta... que probé los garbanzos puagh! :P

Besos ronroneados

Σ=o) Pau 19/9/08 8:05  

pd: Si antes te dije que tu acento me gustaba, cada día me gusta más porque tiene el saborcito de tu sal en cada palabra y se siente cálido :) bueno y ... jajajjaj ya me imagino tu cara con ese grito de tu madre asomá que niño! jajaja

muchos besos ronroneados

AdR 20/9/08 20:40  

Pau, yo por la playa, lo que es la propia arena, poco he paseado en bici, pero sí en los bordes de ella :) ¡Queso a las lentejas! Nunca se me había ocurrido ;)

El acento de esta tierra donde vivo tiene la sal del viento, siempre :) Es muy difícil (d)escribirlo.

Besos :)