... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

Una Historia de Amor Como Otra Cualquiera


Yo no sé si os aburro con las historias de mi familia... de todas formas... hoy voy a escribir sobre mis abuelos paternos, no sobre los maternos (que son los protagonistas de Una Forma Diferente de Besar, ¡Ordena Los Libros! o El Bostizo).

Mi abuela paterna se llamaba A. y mi abuelo F.
Ella era de un pueblo de Ciudad Real y se quedó huérfana de madre cuando contaba con 10 años. Mi bisabuela dejó tierras... pero se las quitaron, envidias familiares al parecer, ella y mi bisabuelo no supieron luchar por los terrenos. De modo que sobrevivieron como pudieron hasta que mi bisabuelo decidió poner la cabeza sobre las vías del tren, antes de eso mi abuela se marchó al sur y no se enteró de lo que había hecho su padre hasta transcurrido un año.

Mi abuelo F. trabajó desde muy pequeño en una panadería, y tenía un pasatiempo la mar de peculiar: Hacía cestas de hojas secas de palmito (la de la foto es una que conservamos). Cestas de esas que antes se llevaban al mercado de abastos para llenarlas de frutas y hortalizas. Era una obra artesanal de primera clase. Yo siempre he pensado que ese entretenimiento le vino de la panadería, de ver los cestos llenos de pan tierno y caliente. Eso no me lo contó mi padre, me lo imagino yo solo, pero sí me contó otra cosa:

Una mañana mi abuela entró en la panadería y a mi abuelo se le cayó el mundo entero a los pies. Ella no era especialmente guapa pero él la miró y se dejó llevar por su habla, tan castellana que era.

Ahí empezó todo.

Mis tías y mi padre siempre dicen que mi abuela fue una mujer fuera de lo común. La que tiraba del carro con cuatro pesetas mal contadas para hacer encajar los platos y unas risas en siete bocas hambrientas. Si le pedías algo ella te lo daba, y si no lo tenía lo inventaba para ti. A mí me hubiera gustado estar allí para vivir esa magia. Pero no pude, se me murió cuando yo tenía 5 años.

Y lo voy a dejar aquí. Perdonad si no os cuento ahora las tardes de los domingos oliendo a arroz con leche. Eso lo he dejado para el papel, me lo guardé para regalárselo a Amadeo.


*foto: AdR (con un toque de nostalgia al óleo sobre el lienzo difuso del tiempo y el recuerdo)

38 Comentarios | Escribe el tuyo:

emperatriz 28/5/09 15:39  

Realmente es magia lo que cuentas. En la vida nos rozan este tipo de suertes...Entras como por azar un día en una tienda y nace algo...Pero no todo el mundo tiene esa fortaleza de tus abuelos, para hacer realidad un sueño de amor como otro cualquiera.

Les felicito por ello.

Un beso.

berrendita 28/5/09 15:54  

A veces, cuando escucho a mis padre hablar de su infancia, también en pienso en aquella magia. Tuve la suerte de tener a mi abuela paterna 98 años en el mundo, hecha de la misma pasta de aquellas mujeres capaces de crear un mundo con cuatro perras y cestos de hojas de palmito. Algún día te lo contaré, aunque su presencia luminosa ha dejado huella unas cuantas veces en la fábrica.

En aquella panadería comenzaron a amasarse todos tus cuentos. ¡¡Qué bonito!!

Besos, siempre. :)
Besos

Jadeth 28/5/09 17:01  

No es magia, es realidad, que es muchísimo mejor.
En casa de mi abuela eran las tardes de Sábado las del arroz con leche.
A día de hoy, cuando necesito amor o estoy deprimida me gusta hacerme arroz con leche y recordar a mi abuela en la cocina de su casa, donde viví durante muchos años cuando solo era un puntito en el mundo.

Iván 28/5/09 17:09  

Qué suerte conocer las raíces de uno y contarlas con esa clarividencia. Apenas ma acuerdo de mis abuelos, a los maternos por ejemplo, no los conocí... mi familia se desvanece en el tiempo y en las riñas, desperdigada por toda España. Nunca hemos hablado de estas cosas pishita, pero me haces recordar. Un beso

Sureña 28/5/09 17:37  

¿Cómo nos vas a aburrir? a mí, personalmente, me fascina tu familia; será por la normalidad, por ser eso, una familia con sus cosas buenas y malas pero, sobre todo, por tu manera de narrar, como si estuvieras contándolo al oído de cada uno de nosotros.

Mi abuelo paterno se fue cuando yo tenía un año y era un ser especial, tengo con él la misma sensación que tú con tu abuela.

Besos

P.d.: no es una historia de amor como otra cualquiera... se palpa.

moderato_Dos_josef 28/5/09 19:00  

Sabes más cosas de tus abuelos que yo de los míos. Ni siquiera sé cómo se conocieron...snif!!!

India 28/5/09 19:58  

...Pues sí... Era triste, y con razón...

Los abuelos son únicos, y es normal que sientas cierta nostalgia y tristeza hablando de esto.

Es bonito vivir y "convivir" con ellos porque se pasan muy buenos momentos... pero yo que he tenido a los cuatro, que los he tratado, y que ahora sólo me queda una... Es muy triste verlos morir cuando ya se tiene uso de razón... :(

En fin... Un besito cielo.

Sensaciones Encontradas 28/5/09 20:32  

Siempre es bello recordar la memoria de los que no estàn...
tu recuerdas a tu abuelo en sus obras (maravillosa artesania), a tu abuela entre los recuerdos contados.... y no es para menos si la mujer era tan ùnica como para saber, ademas de administrarse llevar sonrisas a los que en su mesa se sentaban a comer...

yo que no tengo recuerdos de mis abuelos (los paternos porque no los lleguè a conocer, los maternos porque mejor no haberlos conocido...) me da una envidia enorme ( y muy sana) cuando leo cosas hermosas que con cariño relatan los que disfrutaron de unos abuelos con meritos.

Besos

Susana 28/5/09 22:13  

Yo he tenido la gran suerte de conocer a todos mis abuelos (aún viven mi abuela paterna y mi abuelo paterno).

Quizá sea por eso por lo que me es tan fácil recordarlos; por eso y porque tengo la casa llena de cositas de mis abuelas, y de sus madres. Y claro, porque los domingos comiendo con mis padres dan para muchas charlas, y en ocasiones salen recuerdos de cuando ellos eran pequeños.

En fin, que sólo quería decirte que me encanta la forma que tienes de contar tus recuerdos. Me gusta cada vez más.

Abrazos.

Bea M 28/5/09 22:29  

Para nada aburres, que quieres que te diga me siento una más de la familia...
Tendria que haber más personas como tu abuela en el mundo, aunque supongo que si ubiera tantos no serian tan especiales...y una pena que no hayas podido disfrutar mucho de ella...:(

Habitaciones rojas, pensamientos negros 28/5/09 22:55  

Bonitos recuerdos, lástima que hayas podido disfrutar tanto poco de tú abuela...

Un abrazo rojo,
HR.

sueño 28/5/09 23:18  

La vida de las personas es la mejor historia que contar.
Siempre recuerdo cuando mi abuelo me cogía primero en brazos y luego sentado a su lado y me contaba historias interminables.
Ahora es su nieto quien las cuenta en este caso.
un abrazo. Seguro que ellos estarían orgullosos de tí.

el angel de las mil violetas 28/5/09 23:29  

Preciosas las historias de tu familia.. Hace años que no huelo a arroz con leche.
Besos.

Odiseo de Saturnalia 28/5/09 23:57  

Me gusta leerte despacio. Nos cuentas un recuerdo tuyo... y nos remueves los nuestros...

Darilea 29/5/09 0:14  

Volver a los principios de lo que hoy eres...
Me gustó entrar en esta porción de tus raíces.
Acabo de publicar una participación en un libro de relatos y me recordó tanto a lo que yo escribí. La historia de mis abuelos maternos y como se conocieron.
La nostalgia me hizo sonreir
Te dejo un beso.

Carlos 29/5/09 0:58  

Que nos aburre?? Ya sé, recurriré a algo que hacía Perversus:
- "yo no sé si os aburro con historias de mi familia" : Dícese de como AdR no debe comenzarnos una historia sobre su familia.

Bien, era un punto que necesitaba rápida aclaración :)

Admiro a quienes saben recrear en palabras a los seres queridos, palabras que poseen el delicioso sabor de lo dulce, el suave tacto de lo auténtico, la delicadeza y al mismo tiempo fortaleza del cariño eterno.
Tengo siempre esa deuda con los mios. Abuelos asturiano y soriana; argentino y malagueña, ojalá un día sepa unir tantas distancias en palabras.
Y es que tu historia une el tiempo como esas hojas que dejan de ser secas para ser palabras llenas de vida y rendirle tan bello homenaje a quien te dio esa magia que posees y que vio tu abuelo una mañana entrar en la panedería.

Un abrazo amigo y como dicen tus iniciales ADelanteee siempRe!!

Perséfone 29/5/09 2:18  

Qué envidia. Yo no llegué a conocer a mi abuela paterna y mi abuelo murió cuando yo tan sólo tenía tres años. Apenas sé historias suyas.

Por cierto, a mi no me aburren estas entradas. Al contrario: me encanta leerlas.

Un abrazo.

Nayuribe 29/5/09 4:47  

Que suertudo que es Amadeo... se deja tantas historias. Y mm que rico arroz con leche, mi mamá hizo esta semana.

La historia de tus abuelos es tierna... ojalá algún día a alguien se le caiga el mundo así al verme... y continúe sintiendo lo mismo con el tiempo, jeje.

besitos

39escalones 29/5/09 9:26  

Nada de aburridas, AdR, al contrario, para mí estas historias de ancestros me resultan tan míticas como las epopeyas de Jasón u Odiseo. Todos cargamos con un bagaje semejante y es preciso no olvidarlo.
Abrazos.

Juanjo 29/5/09 9:34  

Pienso mucho en esas personas mágicas, como tu abuela, que resuelven al día un montón de problemas sin perder la sonrisa. ¿Qué pensarán cuando se acuestan cada día? ¿Se permitirán su momento de debilidad?

Wen 29/5/09 12:49  

No estoy yo para hablar de abuelos la verdad....

una más... 29/5/09 13:50  

Estos textos bien podrían llevar el título " pedazos de mí " .. para mi es un placer " entrar " en tu memoria, en los anhelos y los dulces recuerdos..por un momento eres otra persona, como cuando lees un libro y eres el capitán del barco pirata, sólo que esto no es fantasía..
" y si no lo tenía lo inventaba para ti " ... me ha encantado.
Besitos Adr.. a mi también me gusta tenerte por mi morada :)

Belén 29/5/09 16:12  

A mi no me aburres para nada querido mío... es mas, cuando me cuentas esas cosas me hago tan especial que creo, tonta de mi, que me lo cuentas solo a mi...

Besicos

AdR 29/5/09 16:23  

emperatriz, no todos tenemos ahora la fortaleza que tenían nuestros abuelos, es cierto. Construyeron de la nada muchos sueños que ahora disfrutamos.

Yo también.

Besos.

berrendita, yo tuve la suerte de tener a una de ellas menos tiempo, pero lo suficiente como para poder ver a través de ella :) Esa presencia que dices se siente, claro que sí.

¡He visto mis cuentos amasados! :)

Besitos, y siempre.

Jadeth, sí, realidades :) Me están entrando ganas de arroz con leche :) Hazme un poquito, anda.

Besos.

Iván, esa clarividencia que dices se la tengo que agradecer a mis tías y a mi padre, que conservan los recuerdos como si estuvieran pasando hoy mismo.

No hemos hablado de muchas cosas, yo es que soy muy reservado :P

Besitos y abrazos. Sé de buena tinta que el domingo va a haber fiesta...

:)

Sureña, me gusta contar las cosas así como dices, como al oído :)

Lo fascinante de mi familia es comprobar cómo mis tías y mis padres se siguen sentando en la misma mesa celebración tras celebración y mis tías me tratan como a un niño... pidiéndome cosas. El otro día fue:

- Niño, prepárame un Gin Tonic, anda.
- Pero con poco alcohol, tía.
- ¡Que me lo traigas!

Y otra:

- Anda, hijo, a ver si me puedes birlar por ahí otro trocito de tarta.
- ¿Pero tú no tienes azúcar?
- Venga, joe, ¡que soy tu tía!

:D Y así vamos...

Los seres especiales nos protegen :) Tú te convertirás en uno de ellos, si no lo eres ya :)

Besitos.
P.D: La palpamos.

moderato, ¿y no tienes a nadie que te lo cuente?

Abrazos.

India, ya te lo dije...
Muy normal en mí, siempre hay nostalgia cuando hablo de personas que no están físicamente conmigo.

Al menos has podido disfrutar de los cuatro durante mucho tiempo, eso creo. Conserva todo lo que te cuenten.

Besitos, preciosa.

Sensaciones, y de los recuerdos que dices que voy preservando se pueden sacar muchas cosas. Ya hablaré de eso. Mi abuela era única para todo. Fue el verdadero pilar de la familia.

Aunque no tengas recuerdos de ellos seguro que muchas más cosas de tu familia puedes sacar para ti.

Besos.

Susana, afortunada eres :)
Las charlas así me encantan, muchas veces me quedo callado y fuera del campo visual de los que están hablando del pasado, me gusta hacerlo así para no contaminar ese espacio. Luego mi libreta y mi pilot negro hacen el resto :)

A mí me gusta cada vez más que te sigas pasando por aquí :) Gracias.

Besos.

Bea, bienvenida a la familia, entonces :) (parezco Don Corleone :P)

Ojalá hubiera podido disfrutarla... al menos un par de décadas.

Besitos.

Habitaciones rojas..., seguiré plasmando algunos más :)

Lástima, sí.

Besitos.

sueño, sí señor. Y en esa estoy, lo digo porque conociendo la historia de mi familia se me fue ocurriendo... una serie de tramas que contar :) Ya veremos en qué acaba.

Yo he perdido varias de esas historias. Pero hago como tú, invento las propias.

Abrazos.
P.D: puede ser :)

el ángel..., gracias. Uf, yo a ese arroz con leche en concreto... también hace años. Pero a decir verdad... lo consigo percibir cada tarde de domingo.

besitos.

Odiseo, eso está genial. Lo de leer despacio y lo de remover.

Abrazos.

Darilea, eso intento, volver a los principios para conocerme.
Voy soltando porciones de esas que dices :) Hay muchas por Scriptoria. Vi tu publicación. La sigo, tengo tanto pendiente...

:)

Seguiremos sonriendo.
Besos.

Carlos, :D Valeee, no comenzaré nunca más una entrada así :)

Yo intento mezclar todo eso que dices, si con unas cuantas palabras podéis visualizar a mis abuelos como yo hago... entonces me quedo satisfecho.

Vaya, las historias entre tus abuelos deben ser de novela :)

Aprovéchalas.

Tus palabras me hacen ver a mi abuela formada por toda magia.

Abrazos, chaval. Seguimos juntos y adelante, claro que sí :)

AdR 29/5/09 16:23  

Perséfone, te digo lo mismo que le pregunté a Moderato: ¿No hay nadie que te las cuente? Aprovéchalo si puedes.

A mí me encanta que estéis por aquí :)

Besos.

Nayuribe, :D Sí que tiene suerte el tío, anda dormitando. Guárdame un poquito de ese arroz, anda :P

Pero que se le caiga y que se quede ¿verdad? Creo que tú y yo tenemos historias parecidas.

Besitos, Nayu.

39escalones, ya te digo, el brillo mitológico siempre lo van a tener. Seguiré contando cosas, hay muchas por sacar. Si olvidamos nos perdemos.

Abrazos.

Juanjo, mira que esas dos preguntas me las hago muchísimas veces, casi a diario. Y me da para escribir... no sabes cuanto.

Abrazos.

Wen, lo sientooo.
Te mando un besito.

una más, perfectamente, pedazos de mí, y de mi familia, claro.
Yo mismo me hago mi barco pirata :P
Está mal decirlo pero a mí también me ha encantado :)

Besitos, niña.

Belén, tú ya eres especial. Te lo contaré solo a ti. Te mereces eso y más.

Besitos.

Susana 29/5/09 20:19  

Vaya, no siempre le dicen a una cosas así ;) Así que ahora ten por seguro que seguiré pasando a leerte....

Abrazos pretos.

Roberto 29/5/09 20:56  

En cada familia siempre hay alguien que es el eje vertebrador, alguien que cuando falta parece que a la familia le han arrancado un trozo.

Lala 31/5/09 15:37  

Jamás aburres. Jamás aburres cuando escribes, y menos cuando escribes desde adentro.
A mi, todas las historias de amor me parecen hermosas.
El amor es hermoso.
Y es hermoso tener hermosos recuerdos...


Un beso


Lala

Bohemia 31/5/09 19:35  

a mí me gustan las historias de tu familia, pero más aún como tú las cuentas...

Bss

AdR 3/6/09 23:46  

Susana, :D Sigue pasándote, claro que sí.

Besitos.

Roberto, en este caso, como en todos, te doy la razón. Mi abuela era el eje, pero aunque falte desde hace 30 años... sigue siéndolo. Es algo sorprendente.

Abrazos, amigo.

Lala, pues seguiré contando algo más de mi familia... en breve. Gracias.

Espero resultar hermoso :)

Besitos.

Bohemia, seguiré haciéndolo así. No conozco otra forma :)

Besitos, paisana.

TriniReina 4/6/09 8:39  

Cuentas tan magnificamente las historias sencillas que tus relatos atrapan al lector y lo transporta al mundo que nos narras.

Estoy de acuerdo con Josef. Cuántas historias sabes de tus abuelos y además, que bien sabes pintarlas a letras.

Abrazos

verdial 4/6/09 19:46  

Que mevan a aburrir a mí las historias que cuentas de tu familia... me encantan, además de por lo maravillosamente narradas, porque nos muestran esa otra parte de tí.

Besos

verdial 4/6/09 19:49  

Jod.. al final no te hice el comentario sobre la entrada.

Me impactó el final de tu bisabuelo. Mi madre de niña vivía al lado de las vías del tren y alguna vez precensió episodios parecidos. Hoy la gente que se quiere quitar de enmedio se atiborra de pastillas. Antes se ahorcaban o se tiraban a las vías del tren.

Y esa entrañable imagen de tu abuela, tan dulce, tan desprendida... tan de antes.

Me ha encatado Adr.

Besos

Bolero 5/6/09 16:39  

Nuestra abuelas, nuestras madres de cuatro pesetas nos daban de comer, nos daban hasta alguna chuche y hasta libros, mira lo q hacian con 4 pesetas
Y nunca, jamás aburres
nunca
muakkkkkkkkkkkkkkk

aljana 7/6/09 10:39  

Gracias por esta historia aunque tenga tintes tristes, sin duda reales, me gusta saber lo que hicieron seres que pasearon por aquí durante un tiempo dejándonos recuerdos, amor y formas de ser.

AdR 15/6/09 14:36  

Trini, gracias, no sé yo si ese mundo que dices es novelesco o se queda en el relato corto, el tiempo lo dirá ;)

Me queda por indagar aún más en el pasado.

Besos.

Verdial, yo descubro parte de mí por boca de los que me las cuentan, al fin y al cabo... estamos hechos de mucha parte del pasado.

Lo del tren estaba en boga hasta hace poquito incluso.

Daría cualquier cosa que me pidiesen con tal de poder tener una charla de una hora con mi abuela.

Besitos.

Bolero, yo he llegado a pensar que multiplicaban las pesetas y los duros, no me queda otra :)

Entonces seguiré contando :)

Besos.

aljana, a mí también me gusta saber qué hicieron para entenderme un poquito más, y entender al resto de mi familia.

Gracias a ti por pasarte :)

Besos.

Nhoa 19/6/09 22:09  

Ese se me murió me ha sonado tan lorquiano...

Nuestros abuelos y abuelas siempre han sido hombres y mujeres enteros.
Yo aún me deslizo con admiración y una lágrima contenida entre todas esas historias que guardan las familias.

Fíjate que me he sacado la sillita a la fresca para leer este relato tuyo.

Un beso ^^

AdR 22/6/09 17:10  

Nhoa, debo tener algo de Granada y no lo sé :)

Yo veo todo lo pasado como algo imposible de realizar en nuestros días.

Las sillitas a la fresca ya se sacan por aquí por Cádiz, así que imagínate :)

Besitos.