... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

De mi puño (XV): Quiero

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4 Comentarios | Escribe el tuyo:

TriniReina 4/4/12 8:59  

Dicen que quien quiere...

Saludos

mErL 7/4/12 11:20  

Precioso, majestuoso.
Un relato lleno de pasión.

Saludos.

Belén 10/4/12 8:40  

No dejes que los unicornios te hagan daño... son malos :)

Besicos

Indra 18/4/12 17:54  

Quedarán inutilizables con la arena...así que aprovechar el instante.
Besosss