... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

El Juego de los Dados Planos


(Creo que este relato cobra vida si lo lees mientras escuchas esto)

"Cuando iba a ver a mi abuela después del colegio y no encontraba a mi abuelo sentado en su butacón ella me miraba y decía:

- Está en el bar de abajo, jugando con los hombres.

Así que al salir me pasaba por el bar a ver a mi abuelo. Pero entraba con mucha cautela, como en una iglesia, porque mi abuela siempre me decía que no debía molestar a los hombres. Ya sabéis... cosas de antes. Supongo que por eso siempre he conocido más la historia de mi familia por los ojos de sus mujeres.

Cuando mi abuelo me veía llegar me sentaba a su lado, sonreía y les decía a todos:

- Este es mi nieto, el único varón.

Y comenzaba a mezclar con las palmas de sus manos aquellas piezas vueltas del revés, de un negro desgastado. Hacían un ruido ensordecedor sobre la mesa, a mí me parecía muy desagradable. Luego cada uno cogía unas cuantas y mientras las colocaban en fila se hacía el silencio.

- ¿Quieres un vasito de mosto?.

Y yo negaba con un movimiento leve de cabeza. Entonces, uno de aquellos hombres ponía la primera pieza sobre la mesa y yo preguntaba:

- Abuelo, ¿por qué estos dados son planos?.
- No son dados, hijo. Este juego se llama dominó.

Y yo memoricé el nombre, pero tardé en comprender por qué se llamaba así. A mí me gustaba pensar que mi abuelo se había guardado otro de sus cuentos: que alguien había cortado a tiras los dados para ver lo que escondían dentro y luego, viendo que estaban vacíos, los había guardado en una caja para que algún día mi abuelo y sus amigos lograsen averiguar sus secretos."

*foto: de una de las cajas para fichas de dominó que encontré de mi abuelo (AdR)

-.-

Este relato acaba en el primer comentario

40 Comentarios | Escribe el tuyo:

AdR 25/3/09 14:06  

"... Años más tarde yo seguía visitando a mi abuela, mirábamos el butacón vacío... y ella ya no me decía nada, entonces dejé de pasarme por aquel bar."

Encontrar las fichas de dominó de mi abuelo fue como encontrar una parte de él, otra más. En el último año han ido apareciendo muchas cosas. Es como si me llamara.

Me ha costado mucho escribir esto.
Hay más de mí aquí de lo que se puede leer detrás de las palabras.

efimero 25/3/09 14:42  

Mi abuela tenía un cuaderno privado en el que escribía poemas. Cuando fui mayor para leer los poemas, pedí el cuaderno y este se había perdido. Inútilmente lo busqué. Ahora la casa de mis abuelos ha desaparecido y el cuaderno se ha desaparecido para siempre.

Borja F. Caamaño 25/3/09 14:49  

La maravillosa explicación que siempre tiene un niño para las cosas más banales...

... y si lo dice un adulto resulta ser un delirio.

Un fuerte abrazo desde el Otro Lado

Angel 25/3/09 17:06  

Si te ha costado escribirlo al final ha merecido la pena leerlo...

Anita 25/3/09 17:58  

los recuerdos de niño son lo mejor...algún día contaré el día que mi madre me quitó el chupete, es mi casi casi mi primer recuerdo...

besos!!

M. 25/3/09 18:12  

Los recuerdos siempre son más difíciles de escribir y el lector normalmente no se da cuenta de cuán personales son. :)
Saludos!

Sureña 25/3/09 19:26  

Pensaba que esas fichas y todo lo demás eran señales, la forma que tiene tu abuelo de comunicarse contigo...

Tú lo has expresado mejor, te está llamando. Puede que quiera darte un toque de atención... pero cariñoso, con la misma sonrisa que ponía al sentarte a su lado.

Lo que hay de ti que a simple vista no se puede ver... ha asomado un poquitín la cabeza, pero nada más, así debe ser.

:) Besos

Druida de noche 25/3/09 20:27  

Muy bueno, intimista y lleno de recuerdos... Nadie diría que los abuelos marcan tanto la vida de uno...

buena entrada, me gusto.

Anónimo 25/3/09 21:00  

yo por mala suerte no conocí a ninguno de mis abuelos, pero si a mis abuelas,

de mi abuela pepa recuerdo tantas cosas y tantos momentos q se me ponen los pelos de punta cada vez q los recuerdo,
tu texto me los a recordados y .............me encanta!

mi otra abuela por suerte todavia vive,

mil besos,

ely.

pd. Gracias por este texto!

Bolero 25/3/09 21:03  

Adr, yo conocí a mis abuelos/as, pero mi prefe siempre fue mi abuelo Félix.
Fui y seré su nieta preferida, cuando el murió yo estaba de colonias lejos, pero supe en el preciso momento de su muerte q habia muerto
Aún hoy, y tengo 42 sigo hablando con él
Sí, tras tus palabras hay mucho, mucho más de lo que leemos, como siempre

muakkkkkkkkkkkkkk
( tal vez un dia hable de él)

el angel de las mil violetas 25/3/09 22:53  

uff, yo tengo un recuerdo similar de mi abuelo, pero solo uno de estar jugando fuera al dominó...he vuelto a transportarme cuando era muy pequeña..Besos.

Daniel H. M. 25/3/09 22:59  

El sonido del dominó sobre una mesa de bar de hombres es ya de por sí inolvidable, imagino que con abuelo ya... En fin, que menuda imaginación para lo del dado, me cae bien ese crío :)
Un abrazo.

guillermo elt 25/3/09 23:18  

Juventud, divino tesoro...

Nada más ver la foto me recordó el dominó de mi infancia... Yo hacía castillos, casas y corralitos... los animales = fichas horizontales; las personas = en vertical, claro.

Un relato entrañable y cariñoso.

Felicidades.

Un abrazo.

Raúl 26/3/09 0:31  

El tono entre nostálgico y reconciliador, delataba lo personal del relato.
Precioso.

AdR 26/3/09 1:16  

efímero, bienvenida a Scriptoria. Eso me recuerda que mi abuelo también tenía un cuaderno de poemas :) y algunas cartas... Y no sabemos donde está, ya hablé de eso en algún post del blog... :(

El misterio me atrae.

Besos.

Borja, pues yo, ya a mi edad, sigo delirando ¿eh? :P

Abrazos.

Ángel, gracias, amigo.

Abrazos.

Anita, y si lo cuentas lo harás de una manera única, somo sueles escribir :)

Besos.

M., algunos recuerdos me cuestan más que otros sacarlos, prefiero dejarlos ahí dentro, escondidos, pero... este... es como si hubiera sentido la necesidad de hacerlo.

Besos.

Sureña, piensas bien :)

Las llamadas son esas señales para que ponga atención a algo. A saber qué es... me has recordado, con eso de la sonrisa, a una fotografía de él con sus amigos :)

Será mejor que no asome más. Pero tú quédate por aquí ¿eh?. Me gusta tenerte cerca.

Besos.

Druida, la marcan, y mucho. Yo me doy cuenta cuanto más tiempo pasa.

Abrazos.

Ely, yo tuve la suerte de conocerlos a todos, pero no tanto tiempo como me hubiera gustado. En fin... me alegro haberte hecho recordar. Es una de las intenciones de estos relatos.

Besos.

Bolero, algún día contaré lo que pasó cuando él murió... o quizás no, es difícil ponerlo en palabras.

Sigue hablando. Yo sigo.

Besos.

El ángel..., cuéntalo. Besos.

Daniel, ¿te puedes creer que echo de menos ese sonido? Pero no me atrevo a volcar las piezas y reproducirlo... ellas están tal y como él las dejó. No he tocado nada.

A mí también me cae bien :P

Abrazos.

guillermo, yo hacía castillos, como si fuesen de naipes :) Hasta que me dio por aprender a jugar.

Abrazos.

Raúl, y me he delatado muchas veces en Scriptoria :) Innumerables. Gracias.

Abrazos.

,

Nayuribe 26/3/09 3:21  

Me encanta la magia, el misterio de lo que encerraban los dados... y de que los hubiesen cortado en tiritas... nunca había pensado eso, jeje
besitos

Mita 26/3/09 6:33  

Siento lo mismo!!
Mi abuelo, el café, la radio, la mecedora y el dominó...
Me decía a veces: Mira, desde luego, tu abuela...te ha puesto el plato más feo que tiene, incluso está cascado, lo ves? Yo si fuera tú, me iría a la calle y lo tiraría...

Y yo me iba y destrozaba los platos en la acera :)
(lágrimas)

TriniReina 26/3/09 7:37  

Siempre queda más, dentro, de lo que, al aire de las letras donamos.

Me gustan las fichas de dominó, aunque jamás he entendido el juego.

Bellos recuerdos de tu abuelo y, no es que te llame, es que te vas hacíendo mayor:)

Un abrazo y gracias y sí, ya te contaré sobre la edición a la carta:)

Wen 26/3/09 10:45  

A mi me ha encantado, aunque tanta emotividad me deja un poco hecha polvo... que una está un poco sensible...

39escalones 26/3/09 11:29  

Un trocito de nostalgia...
Abrazos.

DianNa_ 26/3/09 15:57  

hola, he tenido que cerrar el blog, me plagiaban los textos y mil cosas :) he abierto otro, hasta que resuelva el problema del plagio. Siento las molestias, te dejo el link :

http://paseandoporterra2.blogspot.com/

Besoss

Perséfone 26/3/09 18:16  

Vaya, siento mucho que ese final sea tan triste, pero lo cierto es que la historia me ha encantado.

Se me hace tan familiar...

Un abrazo.

Elèna Casero 26/3/09 21:42  

Cuánto me ha gustado la historia. entiendo perfectamente lo que dices y lo que sientes.
Sí, es como si te llamara.

Un besazo

India 26/3/09 21:45  

Una triste historia... Si es totalmente real... permíteme que te haga una pregunta: ¿No te dijeron nada cuando tu abuelo empezó a faltar o tú tampoco preguntaste? (responde si quieres)

Mi abuelo también jugaba al dominó: siempre me ganaba :)

Un beso Ángel.

Sombras en el corazón 26/3/09 22:11  

Se suele tener más conexión con uno de tus abuelos, no se porqué. El mio me aprendió a jugar precisamente al dominó, y a otras cosas, que bueno, también según la época, "no eran de señoritas". Es decir; la brisca y el tute.
Siempre tenía tiempo para mí.

Un abrazo

Belén 26/3/09 22:48  

Mi abuelo me enseñó a jugar al domino, tiooooo y anda que no me contaba cosas el tío mientras jugábamos!

me has leído la niñez :)

Besicos

Carlos 26/3/09 22:59  

Por si fueran pocas emociones las que llevo,ahora puedo escuchar sobre la mesa de la taberna,con el corcho del vino bajo una de las patas porque cojea,el remover de las fichas. Y en las esquinas un paquete de tabaco,el mechero,el fino,el magno y el café cortado,y con sus amigos sentado mi abuelo discutiendo con el de enfrente por qué no había cerrado que los pillaban con los seises sin poner!
Y en la esquina que falta diría que esa misma caja, con la llaga en la corredera para abrirla.
Me lo acabas de traer a mi lado de nuevo,o no,me has llevado a mi a algun lugar del cielo en donde juegan al dominó.
Y pienso decirle, me trajo un mago.

Porque haces magia! Hay mucho de ti en esa palabra

Y sabes? Me quedo con tu versión, la de los dados planos.

Un abrazo genio!!

veinteañera 26/3/09 23:30  

Te has criado entre mujeres, por eso estoy segura de que con tu abuelo tenías quizás otro tipo de complicidad, la de los gestos y la de alguien que aportaba algo muy importante a tu mundo. Y lo sigue haciendo, va dejando miguitas por tu paseo a modo de fichas de dominó, en parte él sigue siendo una “ficha” del dominó de tu mundo.

Un día te contará lo que averiguaron al destripar aquel dado. Y ese secreto te hará más hombre –más humano- y seguirá presumiendo de su nieto allí arriba de la bahía –o en el mar que es el cielo de los marineros-

Un beso –hoy extrañamente emocionada :)porque me acabas de devolver un recuerdo, y eso no se puede agradecer, llevaba meses sin poder “recordar”.-

también me ha costado...

Dara Scully 26/3/09 23:37  

Si se hubiera pasado, le habría encontrado allí. Quizás no su cuerpo, ni sus ojos, ni sus fichas de dominó, pero sí su alma, sonriendo junto a aquellos otros hombres con los que descubrió los secretos de los dados.


un miau grande :)

charlotte 27/3/09 2:32  

Es un texto maravilloso, me has emocionado más que de costumbre, yo creo que eran dados planos, que el decubrío los secretos y agregó más de los suyos.
como siempre es un placer leerte AdR, eres un escritor sensacional y muy bello. Un abrazo grande!

sueño 27/3/09 9:38  

Supongo que te creerás que es broma, pero me has hecho saltar las lágrimas, porque me has hecho recordar parte de mi propia historia.
Cuando yo, siendo un crío mi abuelo me llevaba a un salón al lado del ayuntamiento donde se reunían todos los viejos del pueblo.(hoy se le llamaría hogar del pensionista).
Allí, sentado, asistía a interminables tertulias de política, y cruentas batallas de la guerra civil.
Allí, ante unos extraños me enteré que mi abuelo estuvo a punto de ser fusilado. Yo entonces desconocía esa misma palabra.
Y por supuesto también a cruentas batallas de dominó, y a la mala leche que se le ponía a mi abuelo al perder.
Gracias. Me has abierto una pequeña puertecita a mi propio pasado.
Más que nunca, un abrazo.

P.d. también mojitos'?? joe entre el vinillo y los mojitos voy a tener que darme una vuelta por ahí. Xd

belita 27/3/09 13:22  

Bonito recuerdo. Me has traido a la mente recuerdos de partidas de "hombres" a las que los niños/turistas asistiamos medio escondidos en un rincón.

Que bonito eso de los dados planos.

Besos

AdR 27/3/09 13:29  

Nayuribe, y yo debo estar un poco tarumba, que todavía pienso que esconden algo :)

Besos.

Mita, :D Mira que decirte eso... a mí también me ponían platos viejos para el puchero :) Los conservamos :)

Besos.

Trini, seguro que es eso, que me hago cada día más mayor y veo las cosas más cerca y de otro modo.

Besos.
P.D.: A ver qué ventajas y desventajas tiene :)

Wen, jamía es lo que tocaba hoy, emotividad después de un relato erótico, el de hoy será diferente.

Besos.

39escalones, y tanto, otro más :)

Abrazos.

Dianna, ¡qué cosas! QUe haya suerte. Sigo.

Besos.

Perséfone, mi primera intención al escribir este tipo de cosas es... sacarlo un poco de mí, pero si os sentís identificados y os hace recordar el pasado... es otra alegría que me llevo.

Besos.

Elena, ya me lo encontré en verano, así que seguro que vuelve a llamarme para decir algo más :)

Besos.

India, sí, real. Cuando mi abuelo se fue yo ya era plenamente consciente de lo que significaba eso. Entre el relato del post y el final del primer comentario hay un salto de unos 8 años, y en ese momento del butacón... como que sobran las palabras. Aquel bar seguía allí, pero ya no me pasaba nunca por él.

A mí también me ganaba siempre :)

Besos.

Sombras..., a mí los juegos de cartas nunca me han gustado, sin embargo el dominó tiene su misterio, por las fichas supongo.

También me enseñaron a jugar a juegos que no eran de chicos... pero esos me los guardo :D

Besos.

Belén, acabaré leyendo también tu adolescencia, aunque cada vez eres más transparente :)

Besos.

Carlos, qué tío... y luego hablas de magia por aquí, pero... ¡si lo describes mejor que yo! Como si hubieras estado allí :) OJalá pudiéramos subir tú y yo un ratito a ese cielo de dominós ¿eh?, a echarnos unas risas y a aprender un poquito más de la vida.

Es que la versión de los dados planos... no es porque lo haya visto así yo pero... es muy de cuento.

Abrazos.

Veinteañera, totalmente, en cocinas y tardes de salones con mujeres. Y has vuelto a acertar. Con mi abuelo contaban más los gestos y miradas que las palabras, que no solía él hablar mucho.

Es una de las fichas más importantes.

En el charco de la bahía, eso. Que es el cielo en la tierra que veo todos los días.

Lo mejor de todo me lo llevo:
que te he devuelto un recuerdo :)

Besos, soñadora.

Dara Scully, es muy probable que lo hubiera encontrado como dices, muy probable. Pero el no poder ver sus ojos de frente es imposible de suplir... tan sólo con los recuerdos :)

Besitos.

charlotte, ¡yo también lo creo! Que descubrió algo y sigue jugando conmigo :)

Tú también causas sensaciones ;)
Gracias.

Besos.

sueño, en este tipo de relatos nada de bromas, me lo creo porque a mí me pasa cuando leo recuerdos así de otras personas.

¡Yo también me pasaba por el hogar del pensionista! :) Mi otro abuelo también estuvo a punto...
Forma parte de un Secreto de Hombres...

Gracias a ti por estar siempre por aquí.

Un fuerte abrazo.
P.D.: Vinilos de Billie Holiday y mojitos, nadie se resiste a eso :)

belita, yo también he asistido de lejos a esas partidas, hasta que me daban permiso para acercarme :)

Estoy por sacar de la caja esos dados... :) pero seguro que perderían su magia.

Besos.

Eria.. 28/3/09 9:18  

Tus abuelos son como mi tio Bautista y mi tia Maria. El me enseñó a jugar al domino y por ella me entero de muchas cosas de antes...abriendo tu corazón has pellizcado el mio. Un besazo.

María 29/3/09 18:35  

Me gusta lo que dices y lo que no dices. Los abuelos, las abuelas...se merecen todos los homenajes del mundo.
BESITOS!!!!

Juanjo 31/3/09 15:42  

Las fichas de dominó dicen mucho a quien sabe leerlas, dicen los expertos.

AdR 2/4/09 23:27  

Eria, pues creo que son almas idénticas :) Les habrán salido nietos similares ;)

Besitos.

María, a mí me gusta que hayas visto lo que no digo. Claro que se lo merecen :)

Besitos.

Juanjo, a mí me encantan porque son algo extraño, lo veo como fuera de lo usual, como si encerrasen secretos de verdad :)

Abrazos.

Σ=o) Pau 3/4/09 1:49  

Me has traído un cúmulo de emociones, en primer lugar la música escogida me fascino tanto que mientras escribo la tengo puesta también, su melodía me llevó hasta el butacón y ver a tu abuelo y verte a ti al lado de él cargado de recuerdos y muy emocionado por este relato es abrazarme a ti un poco más para conocerte, gracias por tan lindo recuerdo y dejarlo salir de ti aún más gracias.

Sabes, desde pequeña el dominó es un juego fundamental en mi casa, no conocí a mis abuelos pero, mi mamá se iba a casa de una amiga a visitarla y con las amigas y familia jugaba hasta las 6.00 de la mañana! y una pequeña de 10 años estaba entre medio, porque me enseñó y en de ir a jugar con muñecas jugaba yo con ellas :) y ganaba aveces siii :)
También mi padre era un as, sabía que piezas tenía el otro jugador, lo que movería y no hacía trampa eh? era diestro de veras, hacíamos parejas mis papas contra mi hermana y yo, de hecho, me has echo llorar porque la última vez que estuve con él jugamos en el cumpleaños de mi madre, dos semanas después fue a parar a la posta por un virus desconocido...

El domino es un juego muy especial y cada vez que puedo juego con mi mama o con mis amigos o en la pc.

Recuerda que siempre cada pieza de ese dominó estará para ti para que cuando juegues desde el cielo o el mar tu abuelo al oido te de la mejor jugada, aunque esa ya te la regaló al poder encontrar esta caja y escribirla tan bellamente aquí.

Prentendía seguir comentandote las entradas que me faltan para ponerme al día pero me has hecho emocionar mucho y no puedo seguir, me disculpas si? además se ha hecho tarde para irme a casa :) pero vuelvo pronto si?

Gracias por este post... por eso me gusta leerte donde me quedé o ponerme al día porque sorpresas como estas lo valen viniendo de ti :)

Un abrazo ronroneado y muchos besos ^_^

Virginia Vadillo 3/4/09 10:30  

Mi abuelo también jugaba al dominó. tenía unas fichas muy viejas, eran de madera, y la parte de atrás y la de alante eran del mismo color. Mis hermanas y yo se las cogíamos y metíamos migas de pan en los agujeritos que marcan los números, y no recuerdo que él se enfadara... Y la caja olía a... no sé, al dominó de mi abuelo... no sé donde estará ahora esa caja, no he vuelto a oler aquello. Y con él nosotras no jugábamos, hacíamos torres con las fichas. Tardé mucho en enterarme de que no se jugaba así al dominó.
Todo este rollo es en realidad para decirte que me ha gustado mucho leer esta historia, me ha traído aquel olor del pasado =)
Besos

AdR 12/4/09 13:32  

Pau, me costó un poco dejarlo salir, y más escribirlo. Escuché varios temas antes de decidirme por este para que acompañara a las letras :)

No tengo palabras para agradecerte que me hayas regalado tu historia, la guardo en la caja de los recuerdos :)

Yo ya veo al dominó como un castillo roto en piezas que guardan secretos o mensajes ocultos :P Ya no juego, prefiero seguir recordando cómo solía hacerlo :)

Sigue leyendo cuando quieras/puedas. Sin problema :)

Besos

Virginia, ¡recuerdo haber visto unas fichas así! :D Pero no de mi abuelo :)

Yo no saco las fichas de su caja para no perder ese olor :) Es adorable.

Ya os vale con lo de las miguitas... :D

Rollo ninguno. Yo encantado de que me regales ese olor.

Besos