... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

Amenaza Nuclear

Foto de aquí

La segunda mitad del 2004 fue un año bastante productivo para mis escritos. A finales de ese año escribí El mundo donde vivo. Una especie de recopilación de recuerdos verídicos sin orden ni concierto y divididos por capítulos. Me salto las reglas que me impuse al abrir Scriptoria (me dije que no pondría relatos aquí) y reproduzco uno de ellos (los más personales los guardo para más adelante):

"Resulta curioso cómo el mundo que podemos percibir crece conforme nosotros mismos vamos progresando con él, en el tiempo y en conocimientos. Tendríamos unos nueve o diez años cuando en el colegio El Batuta nos explicó lo de Gadaffi. Aún así no conseguíamos entender muy bien qué era eso de la OTAN, las bases militares, los Estados Unidos y la consiguiente amenaza nuclear para el país. Lo que sí logró fue meternos el miedo en el cuerpo porque, cuando hablaba, El Batuta en eso era el mejor. Pero, créanlo, era (y seguirá siendo toda su vida) un profesor ejemplar. Incluso cuando te felicitaba por lo bien que lo hacías no conseguías parar los temblores... Pero, bueno, minucias aparte ¡qué gran maestro!.

Aunque hable así de él aún no ha muerto, no se crean, le debe quedar cuerda para rato. Hace unos meses fueron las fiestas del pueblo y lo vi junto a su mujer, ya está muy mayor aunque todavía conserva esa aura de temeridad, tan propio de él.


Nadie pudo saber nunca cómo venía vestido al colegio El Batuta. Hay quienes dicen que ya venía con esa bata blanca y con las gafas oscuras desde su casa, que no se las quitaba ni para dormir. Lo cierto es que todos nos quedábamos mirándole anonadados si lo veíamos los fines de semana paseando por las calles del pueblo (sin bata pero con las mismas gafas de siempre) y con su esposa agarrada del brazo.

Es cierto que cuando acabas todos los estudios miras atrás y piensas que hay muy pocos profesores que realmente hayan dejado huella sobre uno... El Batuta fue uno de ellos (o quizás el único) y lo de la amenaza nuclear siempre lo vimos como uno de sus cuentos de terror perecedero."

Capítulo VIII extraído de El Mundo donde Vivo, 2004.

22 Comentarios | Escribe el tuyo:

Juanjo 5/12/07 20:39  

¿Esto es un principio, un final o un fragmento de en medio? Te deja ganas de más... Danos más!! Salu2

Phede 5/12/07 21:12  

Cuál fue la razón de que ese profesor recibiera tal mote?
Joder, escribes tela de bien. Ya me gustaría amí...

zanzara 5/12/07 23:02  

Me parece que vas a tener que seguir incumpliendo tus propias reglas, me he encantado!

Pero es verdad, yo tampoco recuerdo a muchos de mis profesores... menos mal que simepre se salva alguno!

Besos!

DaLis 6/12/07 4:35  

Hola!!!gracias por estar pendiente de mi pais!!!y si ojala que todo cambie para mejor!!!!mil gracias, un beso

Trini 6/12/07 10:05  

El maestro que dejó huella en mi vida, se llamaba don Moisés.
Era, (no sé si aún vive)fumador empedernido. Parece que lo estoy viendo, y mira si hacen años, el día que que nos habló de los peligros de la nicotina. Cogíó un pañuelo blanco, encendió un pitillo, aspiró y luego exaló sobre el pañuelo y este, quedó manchado de marrón-negro. Todos ¡ah!¡oh!...
No vivia en el pueblo, pero sí llegaba cada mañana con su esposa, también profesora del mismo colegio, agarrados del brazo.
Jopé, me estoy poniendo melancolica con tanto recuerdo bonito.

Mientras nos regales textos tan bellos como este, me da igual que rompas todas las reglas:):)
Un abrazo

39escalones 6/12/07 10:55  

Por desgracia, todavía hay menos alumnos que dejan huella en el profesor, y la cosa va a peor...
Yo pondría más fragmentos, tiene muy buena pinta.
Un abrazo

Belén 6/12/07 12:03  

Jolín que si amigo... aún recuerdo esa época con una angustia que pa que...

Besos!

Abedugu 6/12/07 15:57  

Fragmentos de una vida que nos vas entregando poco a poco.
Mi mejor profesor era el que nos daba geografía porque tenía un buen método para que no se nos olvidaran los paises, ni los ríos, ni las montañas, ni las ciudades, siempre nos contaba algún episodio o alguna leyenda que había sucedido allí y con eso conseguía dos cosas, que aprendiéramos la materia y que nadie hablara en clase porque la atención era máxima.
Un saludo

pati 6/12/07 21:05  

El mundo donde vives ... por capítulos. Suena bien. Vamos, que me encanta tu compendio.

Vicente, mi profesor de Ciencias. El Batuta y él, grandes amigos, sí señor.
La verdad es que recuerdo a todos con admiración y a uno en especial, lo tenía en un pedestal; me pasé media clase suspirando y media soñando con su bigote en mi boca ... así me va con la Lengua. ;)

Saludos.

Dulce Locura 6/12/07 22:32  

Bonito fragmento :)


Aunque no justifico la violencia, ni el maltrato de ninguna manera, sí que echo en falta la figura del maestro autoritario y respetado. Lo que hay ahora es un cachondeo con el profesor que no es ni medio normal....



Besos dulces

Gon 6/12/07 23:26  

El Batuta?? Jajajajaja

En fin, muuuy buen fragmento :D

Saludetes!!!!!!!!!

Mariano Zurdo 7/12/07 10:58  

Las reglas están para romperlas, sobre todo las propias.
Yo también recuerdo los devaneos del amigo Gadafi...
Besitos/azos.

IRIS 7/12/07 19:59  

Esto me recuerda mi época de cole, de los que siempre se tienen la mar de recuerdos. Me ha gustado mucho, lo malo, es que ... ¿Para cuándo el siguente?
Un abrazo enorme amigo!

AdR 7/12/07 23:15  

Juanjo, esto es el capítulo VIII del relato, constaba de 13 pequeños capítulos, todos recuerdos de mi vida ;) Pronto daré más. Gracias por tu interés. Un abrazo

Phede, gracias, me halagas :) La razón de llamarle el Batuta es que ese profesor siempre caminaba recto y firme, como una batuta :D Un abrazo.

Zanzara, seguiré incumpliendo mis normas, ;D con vuestro apoyo es fácil saltarse las reglas. Gracias. Besos

Dalis, sí... a ver si pronto la cosas cambian para todo el mundo en Venezuela. Besos

Trini, gracias a ti por regalarme ese recuerdo de tu infancia :) Besos

39escalones, pondré algunos capítulos más de este relato :) Lo de los alumnos de hoy en día es algo bastante preocupante, la verdad.

Belén, dí que sí... yo tenía pesadillas con que bombardeaban sólo mi barrio y todos desaparecían. A esa edad todavía no imaginaba lo que una bomba nuclear podía destruir. Besos

Abedugu. Qué buen método el de tu profesor, a mí me hubiera gustado tenerlo en el colegio, uno así sólo llegué a tenerlo en la Universidad. Nos contaba anécdotas de artistas en lugar de mostrarnos sus obras. Un abrazo

Pati, ¿Mi Batuta tenía un doble en tu colegio :D? Iré publicando algunos capítulos de este "relato por entregas".
¿Qué es eso de su bigote en tu bocaaaaa? Por Dios... :P Besos

Dulce Locura, sí que es cierto, hay demasiado desprecio en los colegios (y por ambas partes), ya no es como antes. Gracias por tu visita. Besos

Gon, Sí, el Batuta :) Por ahí arriba explico por qué le llamábamos así :P Gracias, Gon. Un abrazo.

Mariano, gracias por incitarme a romper las reglas, tu blog es bastante gamberro a veces en eso :) Un abrazo

Iris, amiga, el siguiente para dentro de una semana ;) Postearé algo relacionado con un familiar que se fue. Un beso y gracias por tus maravillosas historias.

Gracias a tod@s

La Dueña 8/12/07 14:34  

Lindo, relato de esos recuerdos de la niñez. Es cierto, como cuando uno es chico lo que dice el maestro lo toma como palabra santa y si te habla de guerra nuclear sientes que mañana solo polvo serás....
Quien sabe si mañana seremos polvo, lo que sabe es que el ahora existe.
Cariños...otra escritora frustrada

dintel 9/12/07 13:20  

Me alegro que te saltaras tus propias normas y nos dieras la oportunidad de leer esta narración. Gracias por ello.

veinteañera 10/12/07 13:20  
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
veinteañera 10/12/07 13:22  

Sáltate las normas todas las veces que hagan falta si el resultado va a como este.
A todos nos ha marcado algún profesor en nuestra vida. Yo recuerdo a mi profesora de historia con especial cariño, y cuando me la encontraba por las tardes paseando con su familia, lo extraño que era verla y saber que tenía una vida propia mas allá de la tiza.

Saludos y besitosSss veinteañeros ^^

RaKela 10/12/07 15:19  

Ayer terminé de leer "El mundo", de Juan José Millás, me ha recordado cuando él describe a sus profesores, aunque los suyos daban mucha más caña con la batuta y con lo que tuvieran a mano... Es terrorífico lo cabrones q eran los profes hace nada-
Saludos y queremos More.

AdR 11/12/07 9:11  

Dueña. gracias por tus palabras, la verdad es que guardo los recuerdos de la escuela con mucho cariño. Un beso.

Dintel, me seguiré saltando las normas, si es que no tengo remedio :D
un saludo

Veinteañera, igual de extraño e sentía yo cuando veía a mi profe por la calle :) Si es que creo que todavía pienso como un niño a veces. Un beso

Rakela, No he leído esa novela, el otro día la ví en las librerías pero me ha picado la curiosidad... igual me hago con un ejemplar :) Besos

Vanessa 11/12/07 19:37  

Es una pena que no quieras escribir en tu Blog, sería delicioso poder compartir buena literatura con todos..

Un besito

AdR 11/12/07 22:26  

Vanessa, aunque diga que no escriba relatos en Scriptoria me salto las reglas y seguiré saltándomelas :) De hecho ya os he posteado algunos relatos, y seguiré haciéndolo. Un beso y gracias por tu visita ;)