... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

Farewell


(Para D., que se fue hace dos amaneceres)


- He soñado que volvía al astillero, y que los barcos que allí hacíamos eran de papel... y los niños jugaban con ellos. ¿Dónde están los niños, nena?.
- Ahora vienen, dentro de un ratito.
- ¿Me has preparado la comida? Tengo que ir a trabajar al astillero, ¿sabes?... mis compañeros ya me deben estar esperando.
-Claro, ahora te la traigo, cariño.
- Tengo calor. ¿Qué son todos estos tubos? Quiero levantarme, quiero que me pongan de nuevo la insignia de La Naval, como en aquella comida que dieron a finales del año pasado... me gustó aquello, allí estábamos todos... todos tan sonrientes...
- Lo pasamos bien ¿verdad?.
- Oye, nena... ¿Tú crees que los barcos de papel vuelan?.
- Sí, sí que vuelan.
- Pues iremos tú y yo a pescar en uno, como hacíamos antes ¿te acuerdas?.
- Claro que sí, nene.
- Bueno, pero ahora estoy muy cansado, creo que voy a dormir un poco ¿vale?... hasta pronto.
- Hasta pronto.

...

Farewell, de Pablo Neruda.
*foto de aquí

1 Comentarios | Escribe el tuyo:

AdR 11/5/09 14:02  

En unos días sigue Perversus.

Gracias.