... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

No Me Importa Que Estés Rota


¿Qué te crees? ¿Que no me he dado cuenta de la forma en que me miras esta noche? No me mires más así, tras decirme que estás rota por dentro. Sé que el pasado te pesa y la piel que ya no te acaricia te arde. Aun rota y todo... te has vestido esta noche, te has subido a unos tacones y... ahora estamos aquí, los dos, averiguándonos las miradas.

Hasta rota, como tú dices, comenzaría por tu boca, como si fuera mi primera vez y la tuya, y cuando calme mi hambre de saberte conocida pasaría las yemas de mis dedos por la superficie curva de tus hombros desnudos. Trazaría pequeños círculos. Es una de las pieles que él ya no te toca ¿verdad? Al menos no así.

Te mentí, te dije que no me mirases más esta noche pero... tú sigue. Rómpeme, y no pares de hacerlo.

*foto de aquí.

1 Comentarios | Escribe el tuyo:

Yo 23/4/15 21:48  

Ains... Te juro que estaba yo aquí pensando: "Pegaría que por el día del libro Ángel colgara un texto, que ya hace tiempo que no publica". Y he entrado y... :D

Eres la caña.

Y encima actualizas con una entrada tan bonita... Si es que... si es que... Me voy a callar mejor... jajajajajaja.

¡Muchos besos!


Pd: Yo creo que las pieles rotas se pegan con caricias ¿no? Y si no es así no se me ocurre mejor manera de intentarlo desde luego...