... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

La Princesa de Nata en el Caserón Helado de Chocolate (I)

 

Érase una vez un rey en su reino, sentado en su trono de galleta y chocolate, con su dulce reina de caramelo a su izquierda y el férreo cetro de gominolas, con el que gobernaba con benevolencia y tesón, en su mano derecha.

Desde el día en que se unieron en tan esponjoso matrimonio habían pasado años, décadas, incluso se libraron algunas guerras de bombones y batallas de pastelitos con reinos vecinos... Había pasado, tal vez, un siglo cuando el rey y la reina decidieron tener un hijo. El pueblo acogió con entusiasmo la decisión que se había dado tras los muros de palacio y lo celebraron en las calles con guirnaldas de palomitas y gigantescas piruletas de fresa.

Al cabo de unos meses un retoño vino al mundo. Y aunque todos esperaban un heredero sano y fuerte para que el linaje real tuviera continuidad... no fue un varón lo que nació aquella oscura noche de regaliz. Sino que la reina dio a luz a una niña helada de nata, menuda, de labios morados y con el pelo blanco como un dulce de leche.

La envolvieron en papel de azúcar y la metieron en una cuna de algodón y nubes. Cuando el monarca fue a verla la apuntó con su cetro y exclamó:

-¡Esta niña no es normal! ¡Es de nata! ¡Odio la nata!

Y por Real y Dulce Decreto mandó criarla alejada de la corte. Sería desterrada al otro lado de las murallas de chicle, al caserón helado de chocolate blanco y virutas de coco, hasta que cumpliese la mayoría de edad, que en aquel reino había quedado establecida en los 9 años.

(continuará)

*foto de aquí

1 Comentarios | Escribe el tuyo:

Yo 5/10/14 22:20  

Jajajajajaja pues sí que es dulce, sí xD. Aunque confieso que me lo esperaba dulce en otro sentido :D. No si... ya me olía yo algo raro con esa cursiva... jajajaja. Al menos no era ironía y por dulce querías decir... yo qué sé... espeluznante, por ejemplo xD

Este me encantaaaaaaa :D. Todavía me ando riendo por la tontería de los detalles dulces :D. A ver cómo lo terminas :D. Ganitas tengo de leerlo ya. Hoy me voy a ir a la cama contenta y rejuvenecida. Como cuando tenía la mayoría de edad de tu princesa y me leían un cuento antes de dormir... :D

Pd: Ponle a la princesa unos tirabuzones de barquillo ¿no? xD

Pd2: El detalle del rey de repudiar a su propia hija no me ha parecido muy dulce que digamos... yo lo desterraba del tirón al país del turrón del duro a que se dejara allí los piños xD

Pd3: Que digo yo que... con un cuento así... ¿quién no va a tener dulces sueños hoy? :D


Besitos dulces, claro. De caramelos sugus o de chimos, por ejemplo :P (dependiendo de lo mucho o poco que te guste que se te peguen a las muelas xD)