... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

En el borde de los sueños

Anoche ella apareció de nuevo en mi sueño. La verdad es que resultó curioso porque hacía casi un año que no soñaba con ella.

Yo estaba en un restaurante enorme de baldosas ajedrezadas y barra infinita, un restaurante americano de carretera. Ni mi amigo Robert, ni John, el corredor de bolsa... ni siquiera Nick ojos azules quisieron acompañarme en el sueño. Tan solo las caras hambrientas de los desconocidos pululaban junto a la mía por el restaurante, algunas en busca de un lugar donde aposentar un buen rato sus hambrientos estómagos.

Al acabarme mi plato pagué mi comida, dejé libre la mesa para otros y me acerqué a la barra a pedir un café bien cargado para poder continuar a bordo de mi cadillac blanco descapotable del 65 con mi viaje de ensueño a alguna parte desconocida.

Entonces la vi. Estaba sentada en la barra delante de una taza de café humeante, leyendo un libro de tapas blancas de borroso título, todo era vaporoso excepto ella, que sobresalía como una reina de piel blanca y cabellos oscuros enfundada en un vestido negro sobre el tablero de losas ajedrezadas. La taza blanca, el café del color del cielo nocturno, su piel clara, sus ojos azabache, las losas... ¡ella y yo!, ¡tantos contrastes...!

Caminé torpemente hasta donde estaba y dije:

-Hola. Me encantó el libro que estás leyendo.

Ella desvió su mirada eterna desde las páginas y se perdió en la sonrisa que le brindaba.

-¡Ah, eres tú! Pues sí que has tardado mucho en volver a aparecer en mis sueños-dijo sonriendo-.¿Qué tal te va todo?.

Estuvimos un rato bebiendo café y hablando de los sueños dentro de los sueños, de por qué extraña razón no nos hablamos la primera vez que nos encontramos y de los personajes del libro; de hacia dónde caminarían al acabar la historia. Nos lamentamos porque nunca atravesaban la frontera y se fundían con nuestros sueños.

El lugar fue quedando vacío hasta que sólo quedamos ella y yo con nuestras risas y un camarero en blanco y negro secando vasos con un paño de cocina. Entonces me acerqué a sus labios y los rocé con los míos. Ella dijo:

-Por favor, aquí no, vayamos a otro sitio...

Pagamos los cafés y salimos veloces. Ella sonrió al ver mi cadillac blanco, dijo que era precioso, como un pedazo de luna, y le abrí la puerta para disfrutar de cerca unos segundos cómo se regocijaba sobre la impoluta tapicería.

-Quiero llevarte allí donde está el borde de nuestros sueños-dije-. Es un lugar precioso donde podremos encontrarnos más veces sin que nadie nos vea.

Conduje mientras el viento mecía nuestros cabellos y las risas se llevaban las palabras dejadas en el filo de unos besos. Conduje hasta que el sol tornó de dorado los blancos y los negros y todo parecía más bello e inquebrantable. Entonces paré el cadillac al borde del acantilado. Allí donde un baño de luz dorada se funde con el azul del mar. Allí justo donde acaban los sueños.

Allí mismo nos seguimos besando sin que nadie nos pudiera ver, mientras nos volvíamos seres bellos y dorados. Luego hicimos el amor hasta la extenuación y nos dormimos soñando con un nuevo lugar para encontrarnos.

Al amanecer ella despertó primero.

-Lo siento, cariño, pero ha llegado la hora del adiós-dijo triste.
-¿Volveré a verte?-pregunté.
-No lo sé.
-La próxima vez aquí, no lo olvides, en el borde de nuestros sueños-dije mientras acariciaba su pelo.
-Hasta pronto, Mary-dijo ella mientras salía del cadillac.

Luego todo comenzó a desvanecerse y la luz de un nuevo día hizo que abriese mis ojos cansados. Ella ya se había ido y allí, junto al acantilado, yo había dejado mi cadillac, aparcado junto a su nombre para que nadie los viera, justo en el borde donde acaban los sueños.

28 Comentarios | Escribe el tuyo:

39escalones 17/11/07 13:28  

Muy hermoso, mágica y misteriosamente evocador. Veo a David Lynch en algún recodo de la carretera o en alguna mesa del bar.
Un abrazo.

pati 17/11/07 13:50  

Me gustaría saber dónde quedará ese "borde donde acaban los sueños" ...

Me encanta tu frustrada escritura!

Un saludo.

Belén 17/11/07 15:31  

La próxima vez que nos encontremos en sueños hazme el favor de llevarme hasta ahí... que me apetece perderme durante un tiempo por esos parajes... aunque no hagamos el amor ;)

Besos!

Trini 18/11/07 12:25  

Pues sí que tienes tú unos sueños bonitos...

Encontrar el amor perdido, aunque sea en sueños, es todo un sueño.
Yo también quiero soñar hasta ese confín divino.

Un abrazo
Me encantó el relato.

IRIS 18/11/07 15:38  

Maravilloso relato!! Uffff, me ha encantado, aunque no tuviera preguntas jajajaja, leerlo te envulve en un hermoso sueño del cual no apetece derpertar! Ahora solo esperar a otro deslumbrante relato!

Un saludo muy grande amigo!!

La Dueña 18/11/07 23:19  

Un cuento de ensueño! mágico, con la sutileza de los poetas. Un beso desde el país de los sueños inconclusos..

Doña Paranoica 19/11/07 0:51  

Qué bueno es soñar!!!!! Me ha encantado el relato, como siempre

AdR 19/11/07 9:52  

Buenos días :)

Esribo esto porque no sé si todos habéis "cogido" el "significado" del relato. Es una historia de amor lésbica, dos mujeres que se encuentran en sueños e incluso ahí tienen que ocultar su amor. La narradora y protagonista es Mary, su amor onírico es la mujer de negro que monta en su cadillac blanco :)

39 escalones, sí que es un pasaje muy a lo Lynch. Veo a la mujer de negro y piel blanca como una de sus mujeres con glamour ;) Un abrazo

Pati, ¡Bienvenida al Blog! La verdad es que ya no sé volver a ese lugar tan onírico, una vez despierto al mundo real todo queda allí, en el borde ;) Besos

Belén, ¿hacer el amor? ¿un hombre y una mujer...? en el relato, como dije antes, hay dos mujeres :D Yo no aparezco ni como narrador :) Aunque sí está basado en un sueño que tuve. Besitos

Trini, gracias por tu comentario :) Es Mary quien encuentra su amor perdido en el sueño, yo no :) Besos

Iris, amiga, muchas gracias por tus palabras. La verdad es que me animáis mucho a seguir escribiendo para el Blog. Besos

La Dueña, Doña Paranoica, fue el otro día cuando tuve ese sueño, y al levantarme me puse a escribir y "salió solo", soñar con cosas así es maravilloso, tanto como recibir vuestras visitas. Besos

vitruvia 19/11/07 11:44  

Creo que la aclaración es innecesaria. Está muy claro que es lésbica. Lo que no entiendo es para qué lo aclaras. Deseo que entiendas mi comentario. Desde el momento en que lo aclaras ya no resulta todo lo natural que debiera, desde el momento que le damos más relevancia que, por ejemplo, al color del coche, ya estás contribuyendo a que sea algo que necesita aclaración. No sé si he conseguido expresar realmente lo que quería decir. Creo que volveré y leeré de nuevo tanto la aclaración y como este comentario, haber si saco algo en claro. Un beso.

wen 19/11/07 14:54  

Que pena que acabe... hay sueños en los que nos gustaría quedarnos a vivir, verdad?

Cazadora de almas 19/11/07 17:04  

Bonito sueño...
Besos!

AdR 19/11/07 17:49  

Vitruvia, yo siempre consiero las aclaraciones innecesarias, pero notaba que alguien podía haberse perdido. Entiendo tu comentario perfectamente :) Besos

Bueno, Wen, ya volverán a soñar de nuevo la una con la otra :) pero sí que me gustaría vivir en más de un sueño con familiares que ya no están. ¡Suerte con el busero! ;) Besos

Cazadora, gracias por tu visita. Besos

Capitán Alatriste 19/11/07 19:53  

Bonito relato. No me gustan los sueños por mentirosos. Los de estar dormido, se entiende. Y me resisto a escribir de ellos por más que me cueste e incluso a leer, generalmente. El tuyo me ha parecido un sueño dentro de otro sueño. La vida, al cabo.

Abedugu 20/11/07 9:03  

Juraría que había dejado un comentario y ahora no lo veo, bueno es igual.
Está claro que lo de: "Hasta pronto Mary" aclara todo el sentido del sueño. Está muy bien escrito, así que sigue escribiendo.
Un saludo.

vitruvia 20/11/07 11:19  

Gracias Adr, tenía miedo a que pudiera parecer una crítica a tu actuación. Un beso.

Juanjo 20/11/07 11:45  

Si se pudieran seleccionar los sueños que quieres tener éste sería una buena opción, aunque yo cambiaría a la chica, claro. Muy bueno. Me ha encantado eso de "un pedazo de luna". Un saludo

RaKela 20/11/07 13:43  

Estoy con vitruvia, el encanto está en no aclarar. Y estoy contigo por acoger tan bien su comentario xD
Volveré a leer más, me gusta ;)

AdR 20/11/07 16:29  

Capitán Alatriste, bienvenido a Scriptoria ;) Como dices los sueños son traicioneros, pero de verdad que se sacan muchas cosas de ellos, por ser tan exquisitamente mentirosos. Un abrazo.

Abedugu, gracias por animarme a seguir escribiendo; y por mostrarnos a todos unas fotos maravillosas. Saludos

Vitruvia, no me voy a tomar mal ningún comentario :D Todos son igual de respetables ;) y aprendo mucho de todo lo que escribís, ya sea aquí o en vuestros blogs. Besos.

Juanjo, en el sueño que tuve casi todo era igual, lo del cadillac blanco como un pedazo de luna vino después, claro, sólo frente al papel... pero que me desperté pensando que yo era la protagonista es rigurosamente cierto. ¡En el sueño yo era una mujer! XD ¡Qué cosas! Un abrazo

Gracias, Rakela. Yo también volveré por tu blog. Es muy interesante. Besos

DaLis 21/11/07 3:17  

HOLA!!!GRACIAS POR TU VISITA!!!INTERESANTE EL RELATO...Y BELLAS LAS FOTOS DE CASTILLA ME ENCANTARON!!!!!

JaleoJaputa 21/11/07 5:41  

Mi sueño más repetido és que mato zombies. Al principio lo paso muy mal, pero luego,todos nosotros tenemos armas con los que volarles las cabezas a los muertos que viven y se vuelve un sueño divetido. En la vigilia todo es más peligroso, los sueños, sueños son, ojalá los pudiera recordar cada noche de mis días.

AdR 21/11/07 11:46  

Gracias, Dalis, por pasarte por tu parte de Scriptoria ;) y ¡Bienvenida!.

Jaleo, bueno, un buen puñado de zombis cayendo desde el borde del acantilado y de fondo las dos protagonistas apoyadas en el cadillac blanco no quedan nada mal, pero en una peli de Tarantino ;) Qué sueños más raros tenemos... ;D Besos

Mario 21/11/07 14:14  

Entonces sueñas con lesbianas, ¿no?, anda pillín!!!que te he cogío!

AdR 21/11/07 23:29  

Eso es, Mario, me has pillado de lleno, XD

Abrazos y agárrate a algo no salgas volando con el levante de estos días.

Ojú

Montse 23/11/07 15:06  

Me ha encantado, a mi me encanta soñar (quiza a todos) me acuerdo siempre de mis sueños , pero nunca tuve ninguno tan bonito o especial.
Las sensaciones son tan reales!! que a veces duele mucho despertar pero otras te dejan una buena sensacion para todo el dia.
Cuando perdi a un persona querida soñaba con ella y era como si de verdad pudiera vivier de nuevo minutos juntas.
Bueno creo que ese escritor fustrado debe sentirse muy bien con la cantidad de personas que lo leen porque si 29 o + somos los que te hemos escrito y valorado tu trabajo imaginate cuantos pasaran y no se atreveran a escribirte!!

AdR 23/11/07 17:36  

Montse, los sueños a veces se convierten en las únicas fuerzas que tienes para afrontar depende qué días :) Y soñar con personas que has perdido es muy bueno, a veces triste, pero es inevitable sentirnos muy cercanos a ellos cuando ocurre eso.

:D La verdad es que sí, mi parte frustrada de escritor está muy pero que muy contenta. Y la culpa es toda todita vuestra ;)

Besos

pati 1/12/07 16:34  

adr,

leyendo en un Cuchitril Literario, súbitamente me acordé de ti, de tu relato y quise mostrártelo por aquí ... no sé si es una osadía por mi parte, pero tuve la necesidad de hacerlo. ;)

Espero que sea de tu agrado ...

página

Saludos.

AdR 1/12/07 16:55  

Pati, ¿Osadía dices? :) Qué va, mujer. A mí me gusta leer diversidades y ya te digo que ese extracto del relato (mmm... lésbico) es de mi agrado. El modo de narrarlo y la cadencia... si acaso lo que me "marea" un poco son los adornos, a lo mejor demasiado depurados para mí. Pero eso sí, ese cuchitril del que hablas está muy limpio y nada nebuloso :D

Besitos

pati 29/3/08 3:35  

Quise despedirme aquí y no es casualidad.

Verás, es que es en este post donde mejor se escucha el movimiento de tu pluma mientras juntas las palabras. Era un secreto; ya no, obviamente ;)

Ahora estoy sentada en el bordecito de tu escritorio y aquí me voy a quedar hasta que cierres con llave tu buró. Después me marcharé en silencio, con el mismo con el que llegué una tarde de noviembre.

... y quién sabe si algún día volveré para acariciar los rebordes de tus cajones.

Mucha suerte, AdR.