... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

El Fuego de tus Palabras


Que no querías acercarte a una mesa de billar, me dijiste, que tu ex tuvo tal enganche con ese juego que fue motivo de divorcio... y al final has resultado ser una excelente rival, jugando a dos bandas.

También me dijiste que no te gustaba que yo fumase, y lo dejé, por tres semanas, justo el tiempo que tardaste en tirarte a los brazos del que yo creía el actor secundario de esta película. Cuando os vi no tardé ni tres segundos en echar mano de mi pitillera y encender un Marlboro.


Que yo era raro, añadiste al fuego de tus palabras en otra ocasión, que era extraño que estuviera libre y no arrastrase algo de mis últimos cuarenta años, como un hijo de una relación anterior, por ejemplo. Como si tener un hijo me eximiera de algunos de mis actos.

Querida, con o sin hijo... llego muy limpio. Tú... no.

Pero, con todo lo sucedido, tendré que creerte, porque esto va así, porque no hay grises de película, o se te ama o se te odia. Y creyéndote estaría más cerca de amarte, de mi salvación. Así, quizás, evitaría el infierno. Pero, la verdad... no sé qué demonios hacer, porque hasta las llamas, sin ti, me resultan atractivas.

-.-

Esto bien podría tratarse de un extracto de conversación de la novela que escribí el año pasado: El lamentable descenso de Henry Norton. Pero no, tampoco puedo decir que trate sobre mí, sólo es... otro escrito más.

* foto de aquí.

2 Comentarios | Escribe el tuyo:

Yo 17/9/15 0:58  

No te pierdas en nimiedades ¿Qué más da lo que sea? Es... intenso y ya está. Intenso casi para mal. Suena a desprecio, rencor... no sé... pero llega por cómo le haces escupir las palabras...

Me ha recordado un poco a algo que escribí yo. Es como un "amor" de los malos. De esos que ni son amor ni son na. De los que te hacen sentir más mal que bien. De los que son más amargos que dulces...

Le tenía que haber dicho que, en realidad, tenía un montón de hijos. Pero que eran cada uno de una madre y que siempre había picao billete antes de que nacieran. Que por eso estaba libre y no arrastraba nada... Igual así le hubiera resultado menos raro... En fin...

Nice to read you again!

danilita21 22/9/15 21:13  

"Las llamas me resultan atractivas sin ti" En definitiva me cautivaste con esa frase. Que bueno pasar por aquí.