... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

Sobre la Terrible Idea de No Encontrarte (II)

 (Lee la primera parte de este relato aquí. Y si no quieres... da igual, también puedes leer esta parte en solitario)

Antes de comenzar será mejor que pulses aquí para oír a Billie Holiday acompañándote en la lectura. 

Esto me está resultando más difícil de lo que pensaba. No es como elegir de qué color pintar una pared, o decidir entre varias cuberterías y mantel. La aguja del giradiscos volvió a su sitio y la música jazz, que arrastraba ese característico sonido sucio de fondo, cesó. Luego devolví con sumo cuidado el vinilo de 1950 a su funda, porque yo soy así, trato a las cosas valiosas como te trataría a ti. 

Cogí dos de mis libretas con páginas en blanco y volví a salir a buscarte, esta vez dejé pasar dos días desde mi último intento. Pensé que... si aquella camarera te hubiese hablado de mí, verme aparecer dos días después te parecerían un tiempo prudencial, y no formarían el abismo de una semana por el que se pueden precipitar los recuerdos.

Desde el otro lado de la calle el restaurante me parecía una isla sombría, tan inalcanzable como el sueño de encontrarte. Porque de nuevo oteé el horizonte de las mesas y no estabas, de nuevo el azar me había precipitado a las entrañas del turno de la otra chica. 

Me senté, le pedí que me sirviera algo de lo que no tenía ganas y escribí y bebí sin levantar la vista de las páginas. Y aquí sigo, en la jodida encrucijada. Y no sé qué camino tomar, si el que me dice que siga persistiendo en tu búsqueda o el de darme por vencido, quizás tu recuerdo ya se haya olvidado de mí. El mío de ti... no puede.

*foto de aquí.

1 Comentarios | Escribe el tuyo:

Yo 14/1/15 22:21  

Pero... ¿cómo demonios va a haberse olvidado de él? Seguro, seguro que estaría más que encantada de volvérselo a encontrar... con lo mono que parece, el pobre... Ahí, venga a dar viajes con la esperanza de verla... Que no se rinda, hombre. Que fijo se alegra de verle (porque va a volver a buscarla, ella se va a alegrar de verle y van a vivir felices y comer... piñoneras ¿no? xD. Mira que como me pongas un final "desgraciado"... voy y te pego... Ya me pensaré el qué xD)

Besitooos ^^