... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

¿Cómo estás?


Instaló la aplicación de mensajería en su móvil y nada más abrirla fue actualizándose con todos sus contactos, tanto los antiguos como los nuevos. Fue recorriendo el listado de nombres hasta que se paró en el de ella, en la foto de perfil se la veía muy feliz y junto a su nombre aparecía una línea que indicaba "últ. vez: hace 9 minutos". Bloqueó el móvil y estuvo pensando qué hacer durante más de media hora. Al cabo de ese tiempo volvió a entrar en la aplicación, buscó de nuevo su nombre y abrió una sesión de chat. Comenzó a escribir:

"Hola. Qué tal. Ha pasado mucho tiempo. Tres años creo. No? Espero que todo te vaya bien. Se te ve muy feliz en esa foto. En fin. Han pasado cosas. Es difícil de explicar. Estuve en el extranjero. Sabes? Pero aquello no salió. Y bueno. Ando por aquí haciendo cosas. Siento no poner comas. No encuentro la coma en este dichoso teclado. Y me jode. El móvil es nuevo. Bueno. Si alguna vez lees esto espero que me digas algo. No sé. Al menos contéstame. Cómo estás?"

Luego dudó un instante y pulsó "Enviar". El estado de la conexión de ella pasó de "últ. vez: hace 58 minutos" a "Conectado" y luego "Escribiendo". En unos segundos apareció en la pantalla:
"Enamorada de ti"

*foto de aquí.

4 Comentarios | Escribe el tuyo:

Yo 24/3/14 22:44  

Un relato que bien podría ser cierto. Recibí uno similar por San Valentín. Lástima que en la vida real las cosas no sean nunca así de bonitas y fáciles...

Un besito y, por lo que más quieras, no tardes tanto en actualizar ;)

Erik 25/3/14 14:11  

Es complicado

David Moreno (No Comments) 26/3/14 10:37  

En esta ocasión parece que tendrá final feliz ¿no?

Un saludo indio
Mitakuye oyasin

moderato_Dos_josef 26/3/14 16:55  

Maravilloso Ángel.
Ahora en todos, o casi todos los textos tuyos que voy leyendo acabo, no enamorado, pero sí fascinado...

Un abrazo.