... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

Bajo esta invasión de nubes blancas te entierro

Escucha a Amy Winehouse y su You Know I'm No Good. Ah, y la foto es mía, he cometido la soberbia de usarla para esta historia.


Todavía recuerdo la noche en que te vi salir del Sweet Basil. Me había llevado horas esperándote, paseando como una loca por el borde de la playa, hasta que el viento comenzó a hacerse dueño de las palmeras, hasta que a los camaleones de tus cuentos le salieron cuernos.

Desesperada, esperé hasta que en una de esas cientos de veces que se abrió la puerta del pub apareciste tú, a ritmo de jazz, con la camisa blanca desabrochada y la chaqueta negra al hombro, con tu piel tostada por el sol, de una forma escandalosa, insultante. Apareciste como... como un auténtico seductor de cine de los años cuarenta. Hijo de puta.

Dejé caer el trozo de cristal y todavía tuve fuerzas para abandonar la playa, romper la fila de palmeras e irrumpir en tu mundo de luces y plásticos. Sonreí y, antes de derrumbarme, te mostré mi muñeca ensangrentada. Desperté a la mañana siguiente en una habitación tan blanca que dolía mirarla, como a mí. Estabas a los pies de mi cama y tu camisa manchada me seguía oliendo más a las bocas de otras que a mi propia sangre derramada.

Lo pagaste.

Nadie averiguará jamás que te olvidé justo bajo aquellas nubes blancas que surcaron el jueves pasado nuestra playa. 

7 Comentarios | Escribe el tuyo:

Belén 11/4/12 17:11  

Un tipo que entra a golpe de jazz es peligroso... mejor olvidarlo ;)

Besicos querido

Su 11/4/12 18:30  

Contundente. Sentimiento de culpabilidad tenía al seguir a los pies de la cama.

Abrazos

mErL 14/4/12 10:24  

Buen relato. Lo pago..la traición.

saludos primaverales tormentosos.

Javier Herque 15/4/12 12:36  

No hay mejor pago que el olvido y…romper esas camisas que tenían jazz y carmín ajeno.

La playa deseaba ser solo tuya. Lo encontré escrito en la arena.

Beso

Ragedli 15/4/12 18:49  

Una brisa suave aliviará el calor de las enrojecidas mejillas y el mar acariciará zalamero los dedos de tus pies.... Ese mar que nadie podrá arrebatarte.
Muy bueno, me encantan tu textos.
Un saludo.

Indra 18/4/12 17:51  

Que malos son los celos...
Bsss

Oréadas 22/4/12 17:57  

No creo que haya un guaperas que sea digno de sangre derramada.
Besitos