... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

De mi puño (XI): Harto

6 Comentarios | Escribe el tuyo:

dintel 28/1/12 21:11  

Huy, seguro que prefieres darle tú de la tuya. ;)

Belén 31/1/12 21:57  

jeje, eso eso, dale sal de la tuya

Besicos

Carles Valls 1/2/12 9:36  

Soy Carlos, colaborador de Printcolor (http://www.printcolorweb.com), imprenta digital especialista en libros. Tu blog ha sido seleccionado en la promoción “Tu primer libro gratis” y te regalamos la impresión gratis de tu libro, a cambio de que publiques en tu blog un comentario positivo sobre nuestros servicios. ¿Te interesaría? Para cualquier duda puedes enviarme un e-mail a info@printcolor.es

Elena Casero 1/2/12 20:27  

Yo creo que debes darle de la tuya.

Un beso

Indra 2/2/12 10:07  

El olor,la risa, el olor de una risa...su rastro,yo creo que lo hace aposta la chica esta, eh? Sube, sube :)
Bsss

Bea M 6/2/12 1:02  

Te tengo super abandonado, no se por que me acabas de venir a la cabeza, me lo guardo en favoritos y a ver si me pongo al día con tu blog, que estoy viendo muchos cambios y a ver si me pongo a rellenar mi blog también...estoy hecha un desastre... y tu un ángel como siempre! tus manos deberían contar como instrumento musical...