... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

De mi puño (VIII): Ella

7 Comentarios | Escribe el tuyo:

Miguel Baquero 9/12/11 11:42  

Lo bonito, literariamente, es que hubiese sido un sueño; pero mejor, sin duda, que hubiese sido realidad

mErL 9/12/11 23:14  

Los sueños pueden ser realidad o la inversa.
Dejemos el relato en real es más humano.

saludos.

TriniReina 10/12/11 8:37  

El caso es que, real o imaginario, sucedió...

Abrazos

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷSechatƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ 10/12/11 15:09  

A veces lo bonito es precisamente recordarlo como en un ensueño. Besotes.

Carlos 10/12/11 23:32  

Aromas de placer.

Y un placer es leerte.

Un abrazo quillo

César Sempere 11/12/11 1:04  

Exquisitez sensual.

Abrazos,

Belén 11/12/11 23:08  

Por dios, en vez de leer manos leí otra cosa, y la verdad es que tornaba a un poco obsceno...

Besicos