... Y la chica regresaba al bosque a oír historias, a veces nevaba, a veces llovía, y en aquellas tardes sus ojos se volvían de un gris tan claro que en ocasiones parecían blancos.

-Piedra y la chica de ojos azules-

Huellas Borradas


(Esto lo escribí hace más de un año, y aconteció hace más de cuatro. Es para mi amigo Sergio, que se asoma en silencio a un borde de este Escritorio, de vez en cuando)

"Hace tiempo me encontré con un amigo en una playa, entre Conil y Chiclana. Cuando digo esto no me refiero a que decidimos vernos en aquel lugar. Quiero decir que hicimos chocar las dudas y los miedos que habíamos ocultado y acumulado durante... bastante tiempo.

- ¿Qué tal lo llevas? Te has quedado en los huesos. Antes tenías... no sé, más cuello - me dice escrutándome de arriba a abajo.
- Ya. Por mucho que como no consigo recuperar mi peso - digo mientras me tumbo en la arena.
- Pero se te ve bien, oye. ¿Cuándo fue la última vez que pisamos juntos la playa?.
- Uf... ya ni me acuerdo de eso ¿Y quién nos iba a decir a ti y a mí que después de tanto tiempo íbamos a poder salir tú y yo solos de noche, por ahí, de copas?.
- Sí - dice mientras se sacude la arena de una pierna -. Ya verás esta noche. Por mucho que lo intentes ninguna te hará caso. Aquí se han vuelto así.

Me río.

- Da igual. Tampoco voy buscando eso ahora - afirmo.

Pasan cinco minutos y estalla:
- Cojones... deberíamos habernos traído una sombrilla. Yo no sé cómo aguantas ahí, tirado en la toalla tanto tiempo.
- Me gusta broncearme. Demos una vuelta por la orilla, anda.
...
- Bueno, ¿y qué vas a hacer ahora?.
- Me quedo en Madrid - digo rotundo.
- Yo también me voy de aquí.
- ¿En serio?.
- Más al norte. Esto está quemado.

Y las olas venían a morir a nuestros pies y se llevaban las huellas que íbamos sembrando en la arena; como limpiando nuestro pasado, lleno de heridas en la piel, un pasado que nos abandonaba y que parecía no servir para mucho.

Seguimos hablando durante un rato y los miedos y las dudas no se transformaban en palabras, sino que se manifestaban de la forma más básica: Con ademanes, con gestos. Continuamos hablando, pero siempre del presente o del futuro inmediato. Nunca de lo que nos había ocurrido a cada uno por separado y, a la vez, seguíamos caminando por la orilla, a pasos cortos y débiles, y nuestras huellas nos seguían desde atrás, borrándose con el ir y venir del morir de las olas. Cada paso que dábamos se perdía entre la sal y la espuma blanca pero...
Ahora me doy cuenta... que incluso perdidos, han quedado marcados en mi memoria."

-.-

Más en el primer comentario

33 Comentarios | Escribe el tuyo:

AdR 20/2/09 15:45  

Ahora las cosas han cambiado. Él vive en el norte. Y yo... pues... digamos que me he cambiado por lo que él era en aquel tiempo :) Más o menos...

berrendita 20/2/09 16:00  

Él vive en el norte. Pero sus huellas invisibles taconean sobre tus recuerdos. Lo mismo es que al agua y la sal nunca pudieron borrarlas.

Besos.

mErL 20/2/09 18:21  

Las huellas nunca se borran, si intentas olvidarlas, vuelven aparecer desde el olvido, con el tiempo ellas mismas te abren otros caminos nunca sospechados....solo hay que dejarse llevar por la vida, lo que venga, suceda, llegara tanto como lo bueno como lo menos bueno.

Muchas veces el miedo se dedica jodernos la p.... vida, es nuestro peor enemigo...maldito miedo.

Un abrazo.

verdial 20/2/09 18:48  

No importa la distacia que exista entre ambos ni el tiempo que pase sin encontrarse. Siempre queda la esencia de aquello que se vivió. Y va y viene, como las olas.

Un abrazo

Tormenta. 20/2/09 18:53  

Si ya lo digo yo, hay huellas y huellas, no todas dejan las mismas marcas, pero estoy segurísima de que el se habrá acordado de aquel día de playa;)

y esos recuerdos, nos ayudan a sonreír:)

Besos, una chica que está del sur al norte del noreste a..donde toque! jaja, besos guapo!.

Sureña 20/2/09 19:21  

Mientras te leía, pensaba: seguro que en este momento las cosas son muy diferentes a como eran entonces.... Ya me has respondido en el primer comentario :)

Yo estoy segura de que esas huellas que el agua iba borrando, de alguna forma, aún siguen ahí. Y por mucho que pase el tiempo seguirán estándolo porque seguramente marcaron un antes y un después en vuestro ir y venir...

Besicos

Eria.. 20/2/09 19:54  

Por roche me despedí de las cenizas de un amigo mientras arriba, sujetándome el bolso, otro me esperaba. Yo sigo en el norte. ël sigue en el sur.
Besitos varios.

dintel 21/2/09 8:03  

En la memoria queda o la huella o el lugar donde estaba.

Wen 21/2/09 10:42  

Jolin, cuánto sabe todo el mundo de huellas.... cuánto me queda por aprender..

Angel 21/2/09 11:23  

El norte, tampoco es para tanto, a veces pienso que lo cambiaría por el sur...

María 21/2/09 11:39  

"y nuestras huellas nos seguían desde atrás, borrándose con el ir y venir del morir de las olas" Maravillosa imagen y preciosa forma de homenajear a la casualidad cuando nos deja en el recuerdo momentitos que se tatuan para siempre en la memoria.
Llenar la mochila que llevo a la espalda de hermosos momentos es últimamente mi tarea.
Un beso.

Tesa 21/2/09 16:59  

A los hombres les cuesta hablar en público de sus tragedias.

Dara Scully 21/2/09 19:04  

Claro que él estaba cerca, pegado a ella.


Un miau grandote

Sibyla 21/2/09 22:33  

Hay huellas, que ni todo el agua de los Océanos se pueden borrar...

La memoria, ese álbum maravilloso!

Un abrazo imborrable:)

AdR 22/2/09 0:18  

berrendita, yo soy de los que piensan que el agua y la sal... sanan. Siempre me han hecho eso con las heridas que me hacía de pequeño. Y ahora supongo que será lo mismo... o casi :)

Besos

Merl, entonces son como cicatrices de heridas :) que crees que algún día se verán menos, pero siempre están ahí, para recordarnos lo que hemos sido, y en lo que nos hemos convertido.

Abrazos.

Verdial, esa esencia nunca la hemos perdido, ni entre él y yo ni entre los que formamos los amigos de siempre, ya pueden cubrirnos olas inmensas, que ahí seguimos :)

Besos.

Tormenta, yo creo que sí se acuerda. Si aparece que lo diga :D
Desde luego... con tanto movimiento... eres como las olas.

Besos.

Sureña, ya lo respondí, sí. Era obvio ¿no?. No quiero estar como hace 4 años, no.

Ya te digo que si lo marcaron... y muy hondo además. El ir y venir es a vida al fin y al cabo.

Besos :).

Eria, la distancia no es olvido, es unión :)

Besos.

dintel, pues si pienso... si lo pienso bien... al final va a ser el lugar, oye.

Besos.

Wen, las mías no las pises, ¿eh? que calzo un 43-44, depende de la marca del calzado :P

Besos.

Ángel, dí que sí, ahora con la crisis todo está quemado. Hace buen tiempo en el sur. Vente, tocayo.

Abrazos.

María, las casualidades que dices nos han dado a los dos muchos quebraderos de cabeza y satisfacciones, casi a partes iguales. Las huellas quedarán, unas como caricias, otras como heridas.

Quiero ver esa mochila llena :)
Besos.

Tesa, tú sí que sabes, como si nos conocieras de toda la vida :)

Besos.

Dara, él siempre está en esas huellas de la memoria, y yo en las suyas... creo :)
Cuando me llame se lo pregunto, :D

Besos.

Sibyla, justo eso :) Ni el Atlántico lo logra, Maravilloso que la veas como un álbum.

Besos.

sueño 22/2/09 10:57  

Tú mismo lo dijiste en mi post. Son las huellas de la vida. No hay Dios quien borre eso.

Por cierto cabronazo, (permíteme la confianza) jajaja. Que disfrutes los carnavales. Lo que daría mi novia por estar en el Falla.

Un abrazo.

Mary 22/2/09 18:46  

Es una actitud muy masculina que en ocasiones admiro: encontrarse, querer contarse, pero a veces las palabras no salen, ¿o más bien no hace falta que salgan? Es como si el entendimiento estuviera a otro nivel. Puede ser dificultad para comunicarse, pero igual es todo lo contrario.... Mundo masculino misterioso....

besinos

belita 22/2/09 21:14  

El pasado siempre queda en nuestra memoria y en nuestras vidas. Así debe de ser e incluso con el tiempo he llegado a pensar que es bueno pues a veces te puede evitar cometer los mismos errores.

Besos

Carlos 22/2/09 21:29  

Él vive en el norte y tú en el sur,en el norte,en el este,en el oeste y en la latitud y longitud que señale un lector que te lea,porque tus palabras llegan a todos lados.
Como olas que sin cesar escriben en las orillas de todo el mundo.
Son huellas que no es que se borren,sino que se leen.
Rescatas de las garras de lo cotidiano un momento dándole siempre presente y futuro,recordando el pasado.
Un abrazo genio

Belén 22/2/09 23:11  

Vivir en un lado o en otro siempre ha sido mas de azar que otra cosa, querido... volveréis a juntaros en la playa y lo mejor es que el sabor de salitre será el mismo, créeme...

Besicos

Nayuribe 23/2/09 3:50  

El mar sana, lava nuestras tristezas, deja en el olvido lo que deseamos no traer al presente (cuando menos por un rato)...
La vida cambia, yo miro hacia atrás y es increíble lo distinta que es mi vida desde hace 4 años...
besitos

India 23/2/09 12:24  

El pasado cuando se hace difícil de llevar es mejor no tocarlo según en que situación estemos... Bonita comparación, entre las olas que borran vuestras huellas, y el paso del tiempo contemplando solo el presente-futuro.

Un escrito lleno de nostalgia. Me gustó mucho Ángel. Besos

David 23/2/09 13:35  

Escritor? pasate por mi casa, a ver que opinas...

charlotte 23/2/09 13:45  

hay un momento maravilloso entre el viento, la sal y las huellas,.. donde la vida te hermana con el otro, no existen palabras para describirlo, simplemente sucede y es hermoso, de ahí en más, todo adquiere otro significado.
Que bello texto!, mis saludos a Sergio.
Me dejas con una sonrisa en el alma, un beso grande!

Daniel H. M. 23/2/09 15:00  

Y, sin embargo, solamente podemos dejar huellas que se lleve el viento, la sal o una manada de guiris en estampida ;)

Mr Blueberry 23/2/09 22:44  

El pasado compertido que duele, nunca se sabe por donde puede salir...Si no os hicisteis más daño, ya es algo ¿No?

Por mi experiencia (que no es mucha) incluso las heridas más profundas se pueden cerrar si hay voluntad...No sé...

Abrazotes

Magnolia de Acero 24/2/09 0:24  

Y digo yo, ¿por qué había que hablar de las cosas ya pasadas durante ese tiempo en que habían estado separados? ¿Acaso eso es tan importante?

Un abrazo fuerte.
(aunque sea poquito, pero me quiero seguir dejando caer por aquí de vez en cuando)

AdR 24/2/09 12:34  

Sueño, ni deidad ni humanidad que las borre :)

Los disfruto, pegaos un viaje ¿no? :)

Abrazos.

Mary, aquí... más bien no hacían falta que salieran. Nos conocemos desde hace tanto que sólo con vernos un par de veces al año es suficiente.

Besos

Belita, yo también pienso que es bueno, que quede la experiencia siempre.

Besos.

Carlos, ojalá mis palabras fuesen olas, así no haría falta que las escribiera en el papel para que permanecieran, sólo dejarlas ir con el viento y la marea :)

Abrazos

Belén, ¿sabes una cosa? Este verano nos volvimos a ver en la playa, una tarde. Y el salitre era el mismo :)

Besos.

Nayuribe, el mar quita y entrega. En aquella tarde nos entregó más de lo que nos quitó, limpió heridas.

Besos.

India, me gusta lo de no tocar el pasado, realmente no se puede ¿verdad? :) Yo sigo en presente. Gracias.

Besos.

David, bienvenido a Scriptoria. Amago de escritor, eso creo que soy. Me paso.

Abrazos.

charlotte, si te dejo con una sonrisa en el alma... yo tan contento.

Besos.

Daniel, lo de la manada de guiris en estampida es totalmente cierto, se ven más en Septiembre que en Agosto :)

Abrazos.

Mr Blueberry, que yo recuerde... entre él y yo nunca ha existido el daño, la verdad es que mis amigos y yo formamos una masa bastante compacta

Abrazos.

Magnolia de Acero, lo importante era notar que estaban ahí, y notar nuestro avance sobre las huellas.

Besos.
P.D: Claro que sí, pásate cuando y cuanto quieras.

Iraunsugue_Eternia 26/2/09 11:00  

¿Pensabas que las olas serían capaces de borrar las huellas? Pienso que de algún modo todo debe seguir ahí, por si en alguna esquina nos equivocamos y echamos para atrás, si vemos las huellas seguramente caigamos en la cuenta de que la dirección era opuesta y equivocada. Cada uno escoge su orilla, yo soy de las que piensa que tarde o temprano una playa desierta te lleva a encontrarte con alguien que avanza en dirección contraria a tus pies, y que inevitablemente termina dando de bruces contigo…

Un beso.

Penélope 26/2/09 15:52  

Es algo que nos pasaría totalmente inadvertido si no fuera
porque lo cuentas tú, y tan bien...
Ojala tuviera el poder de las olas, para así borrar algunas huellas
dolorosas.
:D


Un beso


P

AdR 1/3/09 13:19  

Eternia, ¡cuánta razón llevas en eso de que cada uno escoge su orilla! En este caso la orilla nos eligió a ambos. Y las huellas... son eso, huellas que se van o se quedan, a mí me quedaron. Siempre me quedan las que más camino me muestran.

Besos

Penélope, ¿tú crees que pasaría inadvertido? :) Ojalá tuviera yo ese poder, a mí me gusta saltarlas, no puedo hacer nada más con ellas :)

Besos.

Σ=o) Pau 10/3/09 17:49  

La vida me ha enseñado que puedes ver muchos pasos cerca tuyo que parecen firmes pero se deshacen en la arena, pero aquellos que sin darte cuenta construyeron contigo cada pedazo de castillo de arena, cada sentimiento y fueron uno para otro orilla que va pero siempre queda. Tengo dos amigas que quiero con el alma pueden pasar meses, una semana o un día pero al vernos es como s fuera siempre ayer porque sus pasos los borro la ola del momento pero los guardó el mar para traérmelos una y otra vez imborrables al corazón.
Tener un recuerdo así es una bendicón de Dios y un regalo que te mereces porque siento que eres así imborrable en la vida de quien te conoce :)

un abrazo ronroneado y muchos besos

AdR 16/3/09 17:55  

Pau, la vida también me ha enseñado eso que dices, que los pasos firmes pueden ser débiles y viceversa.

Yo a muchos de mis amigos sólo les puedo ver dos o tres veces al año, pero estamos ahí todos los días, y lo sabemos :)

Besos.